KH7 Lloreda no sólo puede luchar con la grasa y las manchas, sino también con el fuerte auge de la marca blanca, y así puede verse en sus resultados de 2025. Y es que ha logrado no sólo aumentar ingresos hasta una cifra récord de 65,6 millones de euros, siendo un 7,8% superior a la del año preceden, y ha disparado su beneficio un 22%.

El fabricante del famoso quitagrasas, que ahora anuncia con gran éxito y originalidad Chenoa, ha sacado provecho de su buen desempeño y del mayor apoyo en medios y promociones. De hecho, la cantante y presentadora se convirtió hace unos años en la imagen oficial del KH7 Quitagrasas y KH7 Sin Manchas, jugando con humor y doble sentido: en algún anuncio aparecía en chándal (recordando su famosa imagen ante la prensa rosa cuando se produjo su ruptura con David Bisbal) y hablaba de que el producto sirve para “eliminar cualquier mancha difícil” o “borrar el pasado”; y en otro anuncio decía “dónde tú vas, KH-7 funciona”, emulando en cierta forma el título de una de sus canciones (Cuando tú vas).

En 2025, KH Lloreda ha tenido unos ingresos 65,6 millones, un 7,8% más que el año precedente, gracias a que su famoso quitagrasas cuenta con una elevada cuota de mercado (del 48,4%) y la del quitamanchas es del 42,4%, así como al crecimiento internacional, que ya aporta más del 26% de las ventas. La cifra de 65,6 millones supone un récord, como se recoge en su último informe de gestión al que ha accedido Expansión, dentro de una historia que arrancó en 1949 de la mano de Jaume Lloreda Bufí, hijo de unos agricultores que se trasladó a Barcelona para ser joyero, y creó una empresa de recubrimientos metálicos. Sus primeras tareas fueron recubrir soldaduras de joyería y el negocio fue creciendo, a mediados de los 70, la necesidad de limpiar las piezas llevó a que aparecieran los detergentes y más adelante, como no había productos para eliminar la grasa de los baños, Jaume Lloreda empezó a desarrollar sus propios productos y tras diferentes fórmulas, llegó a la que denominó KH-7, primero sólo para uso interno pero al constatar su gran eficacia se lanzó su comercialización.

En 1994, el hijo del fundador, Josep Maria Lloreda, asumió la dirección de la compañía familiar, la cual fue disminuyendo progresivamente el negocio de recubrimientos y centrándose en detergentes, y en 2013 empezó la expansión internacional. Actualmente, sigue al frente de KH7 Lloreda como presidente y sus hijas (Meritxell y Elisenda) se sientan en el Consejo de Administración, junto a: Jaime López Bengoa, ex director general: Ignacio González, presidente de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC); Joan Hortalà, socio del bufete Cuatrecasas; y el abogado Josep de Cabo.

El fabricante de quitagrasas y quitamanchas no sólo ha lidiado bien con el auge de la marca sino también con los costes, logrando mantenerlos estables. Así, el beneficio neto se ha disparado un 22%, a 5,97 millones. Unos buenos resultados de 2025 que permiten que la empresa familiar con sede en Canovelles sea optimista de cara a este año y mantenga la apuesta por el crecimiento internacional, con el objetivo de que aporte más de la mitad de las ventas en 2030 a través de su propio negocio y de alianzas de distribución, y por la inversión para aumentar la capacidad productiva en un 64%.