Goiko se ha atragantado en 2025 y le va bastante peor que a Burger King y McDonald’s en España, a la vista de las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Y es que no sólo ha reducido ventas un 11%, sino que ha disparado las pérdidas un 160%, registrando las mayores de su historia (la cual empezó en 2013, de la mano del médico y empresario venezolano Andoni Goicoechea).
Es cierto que se trata de una cadena de hamburgueserías ‘premium’, mientras que Burger King y McDonald’s ofrecen hamburguesas más normales y a precios algo menores, pero 2025 no fue un buen año. En concreto, Goiko se vio afectada por: el menor tráfico de clientes en sus restaurantes, algo que, en gran parte, se debe a que algunos prefieren recibirlo en sus domicilios a través de Glovo, Uber Eats, Just Eat, etc.; el menor consumo... y dentro de un contexto de elevada inflación; y unos deterioros de 17,8 millones de euros. Además, la elevada deuda provocó cambios en su accionariado, en concreto, la entrada del fondo de inversión Capza como primer accionista.
En 2025, las ventas de Goiko han bajado un 11%, hasta 109 millones de euros, lo que supone su menor cifra desde 2021 (año en el que se vio afectada aún por el impacto de la pandemia del Covid y las restricciones). Por su parte, el resultado de explotación ha seguido en terreno negativo y ha empeorado su cifra, alcanzando -32,1 millones. El resultado neto no ha dado alegrías porque las pérdidas se han disparado un 160%, hasta superar los 36 millones, frente a los números rojos de 14 millones que tuvo en 2024, y el motivo se debe a unos deterioros de 17,8 millones.
La elevada deuda ha repercutido hasta en el accionariado de Goiko. Cabe recordar que la cadena de hamburgueserías ‘premium’ fue fundada en 2013 por Andoni Goicoechea. Años después, en 2018, se incorporó el fondo de capital riesgo L Catterton (fundado en 1989 y que tiene el respaldo del gigante de lujo francés LVMH que dirige Bernard Arnault y controla su familia), haciéndose con el 80% del capital, mientras el 20% restante siguió en manos del fundador. Es cierto que el Covid fue un duro revés y la deuda con las entidades de crédito fue creciendo y llegó a 80 millones a finales de 2024. Así, el año pasado, se produjo la entrada del fondo Capza vía reestructuración de deuda, que capitalizó 57 millones de deuda, y después inyectó 5 millones a través de una ampliación de capital, dejando al cierre de 2025 la deuda en 25 millones.
Malos resultados que han obligado a dar un paso atrás en la expansión internacional de Goiko. Hace unos años abrió locales en Francia y llegó a tener cuatro, pero ahora sólo posee uno; y ha decidido no dar el salto a Portugal. En su lugar, está preparando un nuevo plan estratégico para reposicionar la marca, adoptar medidas de ahorro de costes y aumentar su eficiencia operativa.