El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha levantado la suspensión cautelar de los trabajos de perforación y sondeos en el Valle de los Caídos, al considerar que "podría generar perjuicios a los intereses generales" y a la Ley de Memoria Democrática.
Hace unas semanas les contamos que el TSJM había ordenado suspender las obras y las perforaciones en el Valle de los Caídos tras el recurso contencioso-administrativo presentado por la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica (ARVH).
Y les decíamos que sin duda se trataba de una buena noticia, pero con un 'pero', el recurso es de forma. La ARVH denunció que se están realizando las perforaciones sin autorización municipal ni proyecto técnico presentado, y que estas obras podían causar "daños irreparables al patrimonio protegido". Ojo, que está muy bien, pero es provisional, porque la realidad es que conseguirán los permisos, esto solo dilata, no acababa con el proyecto profanador de Sánchez y Bolaños, y eso es lo que ha sucedido. Insistemos, contra eso, me temo, solo puede actuar el Vaticano.
El TSJM alega que el mantenimiento de la suspensión cautelar "podría generar perjuicios a los intereses generales". Y es que según el auto, la paralización choca contra la Ley de Memoria Democrática, que "expresamente recoge entre sus fines que se ha de iniciar un procedimiento de resignificación" del Valle de Cuelgamuros.
Esto, continúa, "implicará la ejecución de diferentes obras para la modificación de su actual configuración", por lo que mantener la paralización de los sondeos "supondría dilatar en el tiempo dichos trabajos".
A estas excusas se suman otras dos, primero, las obras son mera preparación para saber cómo está el terreno, y que los trabajos son "fácilmente reversibles al recolocar las pequeñas losas, o plancha de hormigón en la que se han de realizar; sin afectar a ninguno de los elementos arquitectónicos (fachada, etc.) del conjunto monumental".
Claro, la duda surge sola: si se paralizan las obras iría en contra de los "intereses generales", ¿los intereses generales de quién? ¿del Gobierno? Porque la mayoría de los familiares de los allí enterrados ya han dejado claro en más de una ocasión que prefieren que dejen tranquilos a sus muertos. La respuesta la encontramos en la alegría de Ángel Víctor Torres: "Buena noticia para la resignificación del Valle de Cuelgamuros. Varapalo judicial a los nostálgicos de los tiempos más oscuros de nuestro país". Así se entiende todo mejor.