Este mismo fin de semana decíamos en Hispanidad que una reciente reunión en el Vaticano permite albergar esperanzas de detener la profanación de la basílica Pontificia del Valle de los Caídos, una de las grandes cristofobias del Sanchismo. Pero en el entretando Moncloa avanza y demuestra que Sánchez no tiene fin, firmando un acuerdo con RTVE para la emisión de un documental sobre las exhumaciones... ¡ya hay que estar enfermo!

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A don Pedro no le vale con haber hecho volar a Franco en helicóptero, él quiere más, para que la historia le recuerde como un grande, por eso ha decidido que las cámaras emitan el "proceso completo de las exhumaciones del Valle de Cuelgamuros, desde el inicio hasta la entrega a los familiares".

Todo es poco para la Memoria Democrática, por ello el ministro masón, Ángel Víctor Torres, a través de su secretaría de Estado, va a ser el encargado de dar la información histórica, técnica y científica para el documental. Y no se crean, como en la pandemia, se pondrá en marcha "un comité científico asesor" que "formulará recomendaciones técnicas orientadas a garantizar un tratamiento adecuado del proceso de exhumación e inhumación, así como el respeto a la dignidad, los derechos y la memoria de las víctimas y de sus familiares". Para entendernos, la inmensa mayoría de familias no quieren la exhumación, pero a Sánchez le da igual, exhuma, no solo eso, lo va a retransmitir en la cadena pública, y para más dolor de los familiares les dice que va a haber un comité de expertos elegidos por su ministro masón para que se trate con respeto la exhumación de resto que va a publicar en televisión. 

Y sin vergüenza ninguna, Sánchez se felicita porque "por primera vez un medio de comunicación podrá filmar en su totalidad el proceso de apertura, exhumación e identificación que está teniendo lugar en el Valle de Cuelgamuros".

A su vez, el Gobierno argumenta que este documental es de "relevancia pública y cultural del Valle", "un documento de valor histórico y científico". Para el Ejecutivo el documental va a aportar "transparencia respecto a la aplicación de protocolos forenses y legales" para preservar el testimonio del proceso de identificación y ofrecer "un registro que respete la memoria y la dignidad de las víctimas".

Y ojo, porque solo se han podido identificar 70 cuerpos de entre las más de 8.000 exhumaciones que se han producido desde que el Ejecutivo socialista comenzó con su plan, a lo que sumamos que en el Valle de los Caídos están enterradas unas 34.000 personas, de las que 12.510 no están identificadas, es decir, no se sabe si están allí o no. Esto es importante, porque de las 100 familias que han solicitado exhumar los cuerpos de sus familiares, la mayoría no están identificados. Pueden estar en el Valle o no. El Gobierno pretende exhumar los restos de unas personas que ni siquiera se sabe si están allí enterradas, lo que provocará un caos absoluto porque, como apuntan los familiares de las otras 256 personas, a causa del mal estado de las tumbas, es casi imposible conocer con exactitud, antes de la exhumación, si en el osario reposan los restos que se buscan: Además, avisan de que en el proceso podrían extraerse restos mezclados que correspondan a otros enterrados.

En resumen, se avecina un lío de proporciones históricas, con familias enfrentadas por ver qué derechos pesan más... y todo se podrá ver con detalle en RTVE, la tele de todos dirigida por José Pablo.