En Pakistán, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "la discriminación estructural persistente y la cultura de impunidad siguen socavando la libertad religiosa, lo que a menudo equivale a persecución. Es especialmente preocupante el aumento de las acusaciones de blasfemia, muchas de ellas aparentemente falsas y cada vez más vinculadas a las redes sociales, junto con los frecuentes actos de violencia colectiva que siguen a tales acusaciones. También es preocupante la ampliación de la legislación sobre blasfemia a través del proyecto de ley de modificación del Código Penal, que amplió el artículo 298.A del Código Penal de Pakistán, reforzando un marco jurídico propenso al abuso". "En consecuencia, las perspectivas para la libertad religiosa en Pakistán siguen siendo negativas, tanto para las comunidades minoritarias como para los miembros de la mayoría musulmana, que también se ven afectados por esta dinámica".
En ese contexto, se ha producido un nuevo caso de persecución a los cristianos.
Un obrero cristiano, después de varias horas trabajando bajo un calor asfixiante, se acercó a beber de un enfriador de agua y tomó un sorbo. Pero este era propiedad de un musulmán, por lo que otro musulmán se acercó a él y se lo reprochó, argumentando que como era cristiano, iba a contaminar el agua.
Entonces se inició una discusión. El musulmán que le habría recriminado al cristiano se alejó un momento del lugar, pero regreso con un cuchillo y degolló al cristiano.
Overcome by thirst after working under the sweltering summer heat in Pattoki, Pakistan, a Christian brick kiln worker reached for the closest water cooler and took a sip. Doing so cost him his life.https://t.co/K9a56F8t82
— International Christian Concern (@persecutionnews) July 22, 2026
Recientemente, Hispanidad también recogió que trabajadores cristianos estaban siendo utilizados para trabajos peligrosos y sin las debidas protecciones. Entre esos trabajos figura la limpieza de los alcantarillados. En las últimas semanas, al menos seis trabajadores cristianos han fallecido al inhalar gases tóxicos por no disponer de la protección adecuada.
Se trata de ejemplos de hasta qué punto llega la mentalidad musulmana contra los cristianos en el país asiático, a los que desprecian, humillan y asesinan... incluso a mujeres embarazadas.