Lo cuenta C-Fam: seis años ha tardado la Dra. Tlaleng Mofokeng en presentar su informe "La salud como facilitadora de la dignidad" a la Asamblea General. Mofokeng es la relatora especial sobre el derecho a la salud y ¿adivinan?: "Reiteró su recomendación de que los países despenalicen completamente el aborto y elogió a España por imponer límites a la capacidad de los profesionales de la salud para objetar por motivos de conciencia".

Para que no le falte nada a su informe, la Dra también hace un llamamiento para que los países respeten la "identidad de género autodefinida" y para que se despenalice el "trabajo sexual".

Mofokeng es una abortera de tomo y lomo, miembro de la junta directiva del Fondo de Acción para el Aborto Seguro, además fue la ponente ante miembros del Congreso de los Estados Unidos sobre el impacto de la Política de Ciudad de México, una política provida que prohíbe la financiación a grupos extranjeros que promueven o brindan servicios de aborto. Además, es coautora de una guía de litigio estratégico sobre "salud y derechos sexuales y reproductivos" en colaboración con la Universidad de Georgetown. 

Mofokeng cumple así con la corriente general: aborto libre hasta el momento del parto, lo mismo que ha pedido del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros, uno de nuestros peores ciudadanos, que ya propuso hace años lo del aborto libre, y esto sigue siendo su meta. Tedros solicitó que ningún país se atreva a limitar el ‘derecho al aborto’ basándose en “límites de edad gestacional”. O sea, aborto libre hasta el mismísimo parto… y más allá.

En esta línea, también van Europa y España, que está metida por completo en la campaña del aborto, y para más progresismo, el aborto hasta el mismo momento del parto y como derecho en la Constitución. La Eurocámara dio luz ver a la iniciativa ciudadana que buscaba garantizar el aborto en toda la Unión Europea. También el Parlamento Europeo aprobó el "derecho al aborto", es decir, convertir la despenalización del aborto en derecho al aborto. Además, la Unión Europea ha bloqueado la financiación a dos grupos provida europeos alegando que no se adhieren a los “valores de la UE”, específicamente el aborto, el matrimonio homosexual y la ideología de género.

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Pero hay un punto que no podemos dejar pasar del informe de Mofokeng: felicita a España por cargarse la objeción de conciencia de los médicos en lo referente al aborto. 

Cuando Irene Montero consiguió aprobar su ampliación de la ley del aborto, uno de sus caprichos fue que todos, todas y todes deberíamos tener acceso de manera libre, pública y gratuita y en el 'centro más cercano a nuestro domicilio'. Así llegaron los listados de objetores, donde a aquellos miembros del personal sanitario que por su conciencia, creencia o juramento hipocrático, no les permitiera dormir tranquilos el matar a alguien, se apuntaran y así se librarían de tener que perpetrar abortos o eutanasias. Una vez los centros tuvieran el listado harían lo necesario para asegurar que haya personal disponible, en Andalucía incluso se ha puesto un autobús a disposición. El derecho a la objeción de conciencia de los farmaceúticos se lo cargaron directamente: todas las farmacias están obligas a vender las píldoras del día después, bajo penas de un millón de euros si no disponen de ellas. 

Tribunal Constitucional, el comienzo de toda tiranía: el derecho a la libertad ideológica no es suficiente, por sí misma, para liberar a los ciudadanos del cumplimiento de los deberes constitucionales y legales por razones de conciencia. Sin comentarios

Para rematar la jugada, cuando el imparcial Tribunal Constitucional de Conde-Pumpido estudiaba la ley de aborto dejó claro en su sentencia que "el derecho a la libertad ideológica no es suficiente, por sí mismo, para liberar a los ciudadanos del cumplimiento de los deberes constitucionales y legales por razones de conciencia". Acotando aún más la objeción de conciencia al tener que "ser interpretada de forma restrictiva".

Según Moncloa todo iba a ir fenomenal, las listas eran muy lógicas y se iba a tratar con respeto máximo a los médicos y enfermeras objetores. Pero en el Día Internacional de la Libertad de Conciencia, que se celebró el 15 de mayo, parece que la cosa no es así, ¡quién iba a adivinarlo!

Algunos objetores han denunciado que el registro sirve como señalamiento: “Son listas para señalar a la gente porque, si lo que necesitan las administraciones son personas que les ayuden a cumplir este derecho a morir, pues que creen un registro de quien quiere ayudarles a cumplir con esa ley”. 

Sánchez se cargó la objeción de conciencia, y ahora una relatora le felicita abiertamente por ello... esto marcha. 

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