Lo cuenta la Agencia Zenit. Dos soldados israelíes han profanado una imagen de la Virgen María en el Líbano. Y no es la primera profanación desde que los israelíes entraron en Líbano. A lo mejor los muy imbéciles no sabían que la madre de Dios era judía. En principio, cárcel… pues me alegro. Insistimos, en el alma de muchos israelíes anida la idea de que el nazismo surgió en la Europa cristiana, y que, por tanto, sus enemigos son, no sólo son los musulmanes sino también los cristianos.
Por tanto, convendría que Netanyahu se pensara por qué razón ocurre esto, es decir, cómo se está formando a las nuevas generaciones de judíos. Es más, el gran peligro es lo que ya he dicho otras veces: nada tienen que ver los judíos, nuestros hermanos mayores en la fe, con el sionismo, un movimiento por la formación del Estado de Israel, de raíz atea. Los sionistas no creen ni en el Antiguo Testamento, aunque lo utilicen políticamente, ni en ninguna otra cosa. Es más, tienen algo de supremacistas.