"A mi hija ya no me la van a devolver", "es lo único que puedo hacer por hija Noelia Castillo", con esta afirmación Yolanda Ramos, representada por la Fundación Española de Abogados Cristianos, ha presentado dos denuncias ante las Fiscalías Provinciales de Barcelona y Tarragona para que se investiguen las dos presuntas violaciones que sufrió su hija y se identifique a sus presuntos agresores.
Según las denuncias, fue la propia Noelia quien dejó por escrito el relato de ambas agresiones sexuales. En la primera describe cómo fue forzada a mantener relaciones sexuales por quien entonces era su pareja sentimental, un joven pakistaní con el que tuvo una relación de 4 años. En la segunda explica cómo, tras conocer a un camarero en Salou, fue drogada, alcoholizada y violada por tres hombres. Tres días después de esa agresión, Noelia intentó suicidarse arrojándose desde un quinto piso. Sobrevivió, pero quedó parapléjica.
Las denuncias sostienen que estos hechos podrían ser constitutivos de dos delitos de violación del artículo 179 del Código Penal, con distintas circunstancias agravantes previstas en el artículo 180. Una de ellas se ha presentado ante la Fiscalía de Barcelona y la otra ante la de Tarragona, al tratarse de hechos distintos ocurridos en diferentes provincias.
🔴ÚLTIMA HORA | La madre de Noelia, representada por Abogados Cristianos, pide a la Fiscalía que identifique y juzgue a los violadores de su hija. pic.twitter.com/Hy1mvFELtJ
— Abogados Cristianosﻦ (@AbogadosCrist) July 16, 2026
La familia no pudo denunciar los hechos en su momento al carecer de pruebas suficientes. Sin embargo, tras el fallecimiento de Noelia, su madre ha podido acceder a diversa documentación que, según expone la denuncia, permitiría identificar a los presuntos autores. Entre ella figura un escrito manuscrito de la propia Noelia relatando ambas violaciones, además de conversaciones, datos de identificación y otros elementos que facilitarían la localización de los supuestos agresores.
"Estoy convencida de que mi hija no quería que esto quedara impune. Por eso habló de las violaciones antes de morir y por eso, el mismo día de su eutanasia, me entregó su diario. Ahora me toca a mí luchar para que se haga justicia". Y es de justicia que se haga justia, evidentemente, pero volvemos a lo ya dicho.
No se cuestiona su dolor, como no se duda del sufrimiento de otras dos jóvenes que han pedido la eutanasia este mismo mes, pero sí la salida que damos como país, que dice mucho del punto en el que nos encontramos. Fracasamos con Noelia... y no sólo RTVE, sino diputados, senadores, políticos y demás personalidades celebraron el fin de su lucha, es decir, su muerte.
Somos un país enfermo, inmerso en la cultura de la muerte, que celebró que una joven de 25 años, "la más joven en España" como recalcó RTVE, pidiera morir porque no fuimos capaces de ayudar. Todo sea por el progresismo. Claro que los violadores deben pagar por lo que hicieron, pero ha hecho falta que una mujer de 25 años solicite morir, el Gobierno la eutanasie y lo celebre, para llegar al punto de la denuncia, ¿no creen que el orden debería haber sido distinto? Porque en este caso sí se altera la consecuencia.