El Papa no ha dicho ante los obispos lo que afirma El País -ni sus compañeros de la cadena SER se han atrevido a tanto- sobre la pederastia clerical. Lo que ha dicho es todo lo que han dicho sus antecesores: que un solo caso de pedofilia clerical es gravísimo, que hay que escuchar a las víctimas y que a la Iglesia le repugna que un sacerdote abuse de un menor, precisamente a quien más debería cuidar y proteger.
En mi opinión, el Papa no debió entrar en ese juego. Primero porque los progres comecuras nunca se darán por contentos, haga lo que haga la Iglesia, segundo porque se está utilizando la pederastia como cuña contra los católicos, un ataque sin límites. Por ejemplo, algunas asociaciones de víctimas están pidiendo que se suprima el derecho de confesión para que, como decía una reportera desinformada de RTVE los pederastas no se escuden en el sigilo sacramental. ¿Y qué tiene que ver la gimnasia con la magnesia?
Vamos a ver, los progres comecuras, por ejemplo El País, jamás se van a quedar tranquilos, ni con ninguna petición de disculpas ni con ninguna reparación de la Iglesia hacia las víctimas de pederastia clerical, ahora calificada de abusos, porque en este término pueden incluirse muchos más casos que en aquella. Ni aunque fusilaran al cura pedófilo.
Así que empecemos por el final. Es hora de acabar con la gran estafa, sí estafa, de la pederastia clerical, que, es, ante todo, una campaña contra el Cuerpo místico de Cristo.
Por lo demás, España es el país europeo con menos casos de pederastia clerical. ¿Un sólo caso resulta inadmisible? Por supuesto, pero lo que estamos viviendo es una exageración interesada, descomunal, hasta el infinito y mas allá... por parte de un Gobierno que sufre de cristofobia y se aferra a la pedofilia aunque lo cierto es que, a nivel internacional, él y sus muy progresistas compañeros, ya apelan a una legalización futura de la pederastia, por supuesto de la pederastia laical. ¿Acaso no recuerdan a Irene Montero diciendo que un niño puede acostarse con quien quiera?
Es la misma moral de situación que lleva Pedro Sánchez a pedir la ilegalización de la prostitución cuando ha financiado su carrera política con el dinero de su esposa, hija de un proxeneta o dueños de clubes de prostitución homosexual y heterosexual, sin que jamas se le ocurra la menor crítica hacia su esposa de la que está muy enamorado.
Y aunque un sólo caso de pederastia en un sacerdote es una vergüenza para todos los católicos, conviene formular las siguientes aclaraciones, porque el infundio ha adquirido proporciones colosales: hay muchas, sí muchas, acusaciones contra sacerdotes y laicos católicos que son, sencillamente, falsas. Segundo: la pederastia clerical comparada con la laical es absolutamente mínima.
Tercero; el famoso informe sobre el caradura del ex cura rebotado, Ángel Gabilondo, socialistas defensor del pueblo es una calumnia, no continuada pero sí abundante, porque algunos casos naturalmente son ciertos, y exagerados hasta la náusea.
¿Por qué la Iglesia ha cedido tanto? Primero porque hablamos de un vicio asqueroso, que pone en solfa toda la labor educadora de la Iglesia, la segunda más importante de todas las tareas del Magisterio, tras la impartición de sacramentos y porque el católico es el único que se arrepiente de sus pecados, que para eso su vida religiosa gira alrededor del sacramento de la confesión.
La de la pederastia es una injuria y una campaña cristianófoba que no tiene trazas de terminar. El éxito de toda la cristofobia militante, por ejemplo la del Gobierno socio-sumarita se debe a que encontramos en el pederastia una actividad repulsiva... siempre que sean los curas o los católicos los culpables, aunque se trata de una lamentable ultra-minoría y aunque los mismos que ahora acusan a los católicos de pedófilos están dispuestos a legalizar la pederastia, mañana, cuando ya no puedan utilizarla contra la Iglesia.
En mi opinión, el Papa León XIV, llevado como tantos obispos, por su bondad, ha caido en la trampa de la pedofilia.
Insisto, el movimiento antipederastia clerical, que no es más que un movimiento anticlerical, jamás se dará por conforme con ningún un tipo de perdón ni con ningún tipo de reparación. Seguirá reclamando no se sabe qué, pues perdón ya se ha pedido, reparar ya se ha reparado y mentirá.. siempre que pueda seguir mintiendo.
Un detalle: una de las asociaciones que más sale en TV está liderado por un señor que se ha inventado el caso que le afecta, mientras ha destrozado la vida del falsamente acusado, que resulta que es inocente. Y ese señor, como a tantas otras asociaciones de víctimas que ha recibido obispos y papas, sigue hoy dando la matraca, es decir continúa calumniando.
Y luego está lo de la "Operación Bollycao", que no deberíamos olvidar.
Cerremos ya la página de la pederastia, que una cosa es ser bueno y otra es ser idiota. Entre otras cosa, porque cuando eres idiotas seguro que estás perjudicando a un bueno... o a muchos buenos.