Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.

Esta semana empezamos en Laos donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "la libertad religiosa está restringida, especialmente para los cristianos. A pesar de las garantías constitucionales, los repetidos incidentes ocurridos durante el período que se  estudia en este informe reflejan un patrón más amplio de persecución de los cristianos, que incluye ataques a iglesias, desalojos forzosos y detenciones, principalmente en las zonas rurales. En general, en Laos no se otorga la protección y el respeto a la libertad religiosa, lo que evidencia la necesidad de reformas legales y sociales. Las perspectivas para la libertad religiosa siguen siendo negativas". 

En ese contexto, un hombre llamado Kor (pseudónimo) se convirtió al cristianismo y desde entonces sufrió persecución en su aldea, cuenta Puertas Abiertas

“Los oficiales de la aldea comenzaron a perseguirnos diariamente después de que me convertí. Los aldeanos confiscaron nuestra propiedad, nuestra tierra, nuestra plantación y nuestro dinero. También cortaron la electricidad de nuestra casa”, recuerda. 

Un día, los jefes locales le exigieron firmar un papel renunciando a su fe en Jesús. Pero se negó: “No firmé porque, en otras regiones, hay cristianos que viven pacíficamente en sus aldeas”.

En este momento, Kor organiza reuniones los domingos con otros cristianos y tiene muy claras sus prioridades: “Mi deseo es cuidar de los cristianos y caminar con Cristo”. 

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Nuestro siguiente destino es Pakistán donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "la discriminación estructural persistente y la cultura de impunidad siguen socavando la libertad religiosa, lo que a menudo equivale a persecución. Es especialmente preocupante el aumento de las acusaciones de blasfemia, muchas de ellas aparentemente falsas y cada vez más vinculadas a las redes sociales, junto con los frecuentes actos de violencia colectiva que siguen a tales acusaciones. También es preocupante la ampliación de la legislación sobre blasfemia a través del proyecto de ley de modificación del Código Penal, que amplió el artículo 298.A del Código Penal de Pakistán reforzando un marco jurídico propenso al abuso". "En consecuencia, las perspectivas para la libertad religiosa en Pakistán siguen siendo negativas, tanto para las comunidades minoritarias como para los miembros de la mayoría musulmana, que también se ven afectados por esta dinámica". 

En ese contexto, la misma legislación sobre blasfemia se sigue utilizando para perseguir cristianos. Es el caso de Imran Rehman (35 años), que fue arrestado bajo una acusación por, supuestamente, compartir contenido blasfemo en un grupo de WhatsApp, recoge Infocatólica

En este momento, en prisión a la espera de juicio, se le permiten visitas familiares. Al término de esos encuentros sus hijas «lloraban, agarrándole las manos. Querían que las cargara, que las abrazara», relata su mujer, Komal Mushtaq, que añade: «Mis hijas preguntan cuándo volverá a casa su padre». Y añade: «Les digo que recen y esperen justicia. Eso es todo lo que nos queda».

Se trata de un ejemplo más de persecución a los cristianos en Pakistán.