Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.
Esta semana empezamos en Irán, donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa sigue estando muy restringida. Los cristianos sufren una persecución importante, a menudo acusados de propaganda contra el Gobierno y de actuar contra la seguridad nacional, lo que conlleva largas penas de prisión y la prohibición de participar en actividades sociales. Para los cristianos, en particular los conversos, la tendencia general es hacia una mayor persecución y penas más severas". "A pesar de la liberación de algunos presos detenidos por motivos religiosos, la tendencia general en los últimos años muestra un endurecimiento de las restricciones a la libertad religiosa, con un aumento de la persecución y la imposición de penas severas por el incumplimiento de las leyes de la República Islámica”.
En ese contexto, un cristiano converso del islam, de nombre Mohammad Nikbakht, fue detenido el pasado mes de marzo por la dictadura islamista y enviado a la cárcel de Dastgerd, ubicada en la región central del país, informa Puertas Abiertas.
Los cristianos conversos del islam suelen padecer una especial crueldad por parte del régimen, por lo que no se descartan torturas durante su cautividad. Por esa razón, organizaciones defensoras de los derechos humanos han iniciado una campaña, denominada ‘Detengan la tortura y salven la vida de Mohammad Nikbakht’, para pedir a la comunidad internacional que medie ante las autoridades iraníes con el fin de impedir que sea torturado y proteger su vida, ya que podría ser condenado a muerte.
Nuestro siguiente destino es Nigeria, donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes Fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.
Además, la Lista Mundial de la Persecución 2026 de Puertas Abiertas recogió que 3.490 cristianos fueron asesinados en Nigeria entre octubre de 2024 y septiembre de 2025.
En ese contexto, Puertas Abiertas denuncia que unas 5.400 familias cristianas se han visto obligadas a huir, dejando atrás sus hogares, tierras y medios de subsistencia.
Además del sufrimiento físico que genera su situación, también padecen secuelas psicológicas, pues no pocos han visto el fallecimientos de seres queridos, además de secuestros y abusos.
Nos vamos a México país que, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “sigue enfrentándose a un panorama desolador de asesinatos de clérigos y laicos, así como de agresiones, extorsiones y profanación de lugares de culto y objetos sagrados, todo ello agravado por un clima de flagrante impunidad. El crimen organizado, el tráfico de drogas, los conflictos por la tierra y la corrupción continúan. Otros informes han concluido que México es uno de los lugares más peligrosos del mundo para el trabajo pastoral. Ante la falta de acción del Estado, en las zonas dominadas por el crimen organizado, los líderes religiosos alzan su voz contra la violencia y asumen el papel de protectores de sus comunidades. Esto los convierte en objetivos para imponer el miedo y el silencio a los habitantes de los pueblos, lo que a su vez permite a los grupos criminales seguir traficando con armas y drogas. La tensión que se genera en un país oficialmente laico, pero con una fuerte presencia religiosa, a menudo sale a la superficie en los debates y en las decisiones que se toman a nivel ejecutivo, legislativo y judicial. Los llamamientos al respeto de la laicidad del Estado y al principio de separación entre la Iglesia y el Estado suelen suscitar sospechas sobre cualquier acción o decisión que reconozca la dimensión espiritual y/o religiosa de las personas. Las perspectivas de futuro, ya de por sí negativas, han empeorado tras los cambios en el Gobierno y en el poder judicial, que favorecen la impunidad y alientan la audacia de los delincuentes”.
En ese contexto, un sacerdote sufrió una agresión a manos de cuatro policías municipales en Villa de la Paz, un municipio del estado mexicano de San Luis Potosí, en la diócesis de Matehuala, ubicado a unos 200 kilómetros de la capital, San Luis Potosí, recoge Aciprensa.
El sacerdote Israel Salinas Torres fue derribado y agredido por los agentes cuando este se interpuso entre ellos y una furgoneta en la que viajaban otros curas, a los que los policías obligaron a detener el vehículo para inspeccionarlo.
El presidente municipal de Villa de la Paz, Juan Francisco Gómez Escamilla, pidió disculpas públicas a los sacerdotes y calificó el hecho como «inconcebible». En este momento, la Fiscalía investiga el suceso y los agentes han sido suspendidos de sus funciones.
En declaraciones a Aciprensa, el director del Centro Católico Multimedial (CCM), el padre Omar Sotelo, consideró que el incidente refleja que la policía está «mal preparada, mal equipada, mal instruida, mal formada». Y muchos de ellos «no son policías de vocación. Son reclutados porque no tienen modo de encontrar otro trabajo y entonces ingresa cualquier tipo de personas».