En el marco del Día Internacional de los Niños Inocentes Víctimas de Agresión, Madrina alerta sobre una realidad que trasciende los conflictos armados: la violencia estructural que afecta a millones de menores en todo el mundo -también en España- y que compromete su desarrollo físico, emocional y social desde el nacimiento.
La máxima expresión de esta agresión contra la inocencia se vive hoy en los escenarios de guerra. Para combatir de forma directa este horror, Fundación Madrina anuncia que acogerá del 15 al 30 de junio de 2026 a 60 niños ucranianos de entre 7 y 16 años, acompañados por 5 tutores (ver nota de prensa adjunta). Los menores, seleccionados oficialmente por el Gobierno de Ucrania debido a su situación de extrema vulnerabilidad, son huérfanos que han perdido a sus padres en el conflicto o que han sufrido el trauma del secuestro antes de ser rescatados por las autoridades de su país.
Durante quince días, España será para ellos mucho más que un destino: será "medicina para sus heridas invisibles" mediante un programa de hospitalidad solidaria que incluye actividades culturales y de ocio, como jornadas en el Zoo, el Parque de Atracciones, Puy du Fou, Faunia, fundación Atlético de Madrid, Parque Warner, y una excursión a Segovia entre otras.
Bajo el lema central de su acción humanitaria, la institución recuerda que su principal cometido es rebelarse contra la barbarie: "Fundación Madrina regala a los niños un cielo sin bombas" o "regala un cielo sin bombas" por unos días.
Lo mismito que está haciendo el Gobierno Sánchez con los refugiados ucranianos. Ya en 2023, Sánchez se jactaba: "Les dimos la acogida que se merecían y aquí han logrado recuperar la normalidad en sus vidas... Por eso, más de la mitad de refugiados regresaron a su país.
Es más, Madrina llegó incluso a denunciar que muchos de los refugiados ucranianos llegados a España pasaron a convertirse en mendigos en las “colas del hambre”.
La Fundación, por su parte, recuerda sus "cuatro años de compromiso inquebrantable frente a la guerra de Ucrania", con acciones como: la salvación de un orfanato completo en zona de bombardeo o la evacuación y red de acogida masiva: La fundación ha rescatado y apoyado a más de 3.000 familias de las zonas de conflicto. Durante el primer año, coordinó una red de 1.800 familias españolas para acoger a más de 2.800 personas (madres con hijos) y derivó a más de 1.000 refugiados a sus centros de acogida e inserción laboral. Asimismo, impulsó los "Pueblos Madrina" en la España vaciada para ofrecerles un entorno seguro lejos del horror.