Mientras el embajador de México vigilaba las palabras del Rey de España, no fuera a ser que incurriera en desviacionismos reaccionarios, el monarca aseguró que al principio, sólo al principio, los Reyes Católicos intentaron proteger a los indígenas pero que, claro, después se cometieron, "abusos, muchos abusos". 

El monarca no debería improvisar porque sufre miedo escénico... y porque no sabe improvisar. Tampoco debería seguir como un toro pastueño las estupideces del gobierno Sánchez, en concreto de su ministro Albares, el tonto útil más útil de hemisferio

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Lo de México resulta especialmente sangrante, por cuanto, de todas las tiranías bárbaras que los españoles destruyeron en Hispanoamérica, la azteca fue la más sangrienta, criminal, caníbal y homicida. 

Ya tenemos un Rey de España que participa en la Leyenda Negra antiespañola: ¿no es genial?