Hispanidad viene recogiendo informaciones acerca de la actitud hostil de Occidente hacia sus raíces cristianas.
Por ejemplo, en la inauguración de la Copa América, el predicador Emilio Agüero Esgaib realizó un discurso con referencias al cristianismo, religión mayoritaria en Estados Unidos, y luego fue criticado por ello.
O, por ejemplo, durante la inauguración de los Juegos Olímpicos París 2024 no faltaron mofas y burlas blasfemas contra el cristianismo.
Otro ejemplo se produjo recientemente en Portugal, durante un partido de fútbol en Braga, cuando la policía retiró una pancarta que aludía a las raíces cristianas de esta ciudad.
Esas actitudes hostiles hacia sus raíces cristianas contrastan con su benevolencia hacia las manifestaciones públicas en defensa de otras religiones o colectivos. Por ejemplo, cuando en Inglaterra, la Premier League interrumpe sus partidos para dejar a los jugadores musulmanes comer tras el Ramadán.
O cuando, también en la Premier League, entre 2020 y 2021, algunos jugadores se arrodillaban antes del partido como un gesto de apoyo al Black Lives Matter (movimiento convertido en símbolo contra el racismo).
O cuando el estadio del Bayern de Munich fue iluminado con los colores del colectivo LGTBI.
Por eso, vuelve a llamar mucho la atención que la UEFA, que dirige el esloveno Aleksander Čeferin, haya multado al club Estrella Roja de Belgrado, con 40.000 euros, porque sus aficionados exhibieron un gran mosaico que mostraba la imagen de San Simeón, acompañado de este mensaje: "Que nuestra fe os lleve a la victoria".
Según la UEFA, ese mosaico lanza «un mensaje no apropiado para un evento deportivo».
🚨 This is an absolute disgrace and a scandal! #UEFA has fined Crvena Zvezda €95,500 over this choreography!
— Based Serbia (@SerbiaBased) March 27, 2026
The largest portion €40,000 was issued for allegedly "displaying a message deemed inappropriate for a sporting event and for supposedly undermining the reputation and… pic.twitter.com/Sfxnx4gX4t
La doble vara de medir de Čeferin es escandalosa...