El próximo 21 de mayo el Ateneo de Madrid se convertírá en el escenario de la lucha contra la extrema derecha. Óscar Puente, Sarah Santaolalla, Pablo Iglesias y Rubén Sánchez se reunirán para Frenar a la extrema derecha: "No vamos permitir que agitadores a sueldo del PP y Vox se dediquen a amenazarnos, acosarnos y difamarnos disfrazándose de periodistas". "Nos estamos jugando la democracia", ha añadido Sánchez, al frente de la asociación de consumidores FACUA, que organiza la jornada. Curioso, porque es el mismo Rubén Sánchez que, en su día, durante en el Ayuntamiento de Lorca, en defensa de las macrogranjas, apuntaba directamente a personas que participaron en ella, en concreto a un "asaltante" que, explicitaba Sánchez, era gerente de una quesería lorquina.
¿Y qué decir del ministro más tuitero, don Óscar Puente, que tanto tiempo emplea en insultar, bloquear y señalar a internautas, a través de sus redes sociales?
Al duo se une Sarah Santaolalla, -sin su ya famoso cabestrillo- eterna perseguida y acosada... por ejemplo, por uno de esos 'agitadores de PP y Vox', un tal Vito Quiles.
La guinda la pone otro experto en acoso, el ex vicepresidente Pablo Iglesias. Iglesias y la entonces ministra de Igualdad, Irene Montero, acusaron a Miguel Frontera Díaz, -quien fue absuelto- de los delitos de injurias graves, coacciones, acoso y revelación de secretos durante las concentraciones en las que participó frente al domicilio del matrimonio entre el 15 de mayo y el 12 de diciembre como protesta por la gestión de la pandemia del coronavirus por parte del Ejecutivo.
La convocatoria se produce después de que la mujer del presidente, Pedro Sánchez, denunciara la semana pasada al activista Vito Quiles por agresión, por el ya conocido como episodio de 'charoleón' que se produjo cuando Begoña Gómez se encontraba en un espacio privado en compañía de unas amigas, que defendieron a la primera dama a capa y espada. Tanto es así que, en las imágenes difundidas por el propio Quiles, sólo se aprecia cómo las personas que la acompañaban lo zarandean a él para tratar de impedir que siguiera grabando.