El tiempo en los hospitales se suele hacer largo y no digamos si en vez de horas se trata de días semanas o incluso meses, lo saben bien los pacientes que los pasan ingresados. Por eso cada vez hay más iniciativas de asociaciones sin ánimo de lucro y empresas de distinto tipo que buscan hacer más llevaderos dichos ingresos y de una forma más especial si cabe en Navidad.

 

Entre estas compañías se encuentra la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT), que ha puesto en marcha un autobús especial para que los pequeños pacientes del Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón pudieran ver las luces de Navidad de las principales calles y disfrutar del espíritu navideño de la ciudad. Hace unos días, el citado autobús recogió a más de 25 niños, algunos reciben tratamiento ambulatorio y otros llevan tiempo ingresados (algunos en unidades como Oncología, Cardiología o la UCI Pediátrica), para hacer este viaje especial junto a sus familias, médicos y enfermeras para garantizar su seguridad, y amenizado con el canto de villancicos. Estos niños, que debido a sus patologías no deben exponerse a contraer enfermedades, pudieron disfrutar de un recorrido mágico lleno de ilusión por emblemáticas calles madrileñas.

La EMT puso en marcha un autobús especial para que algunos pequeños pacientes del Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón pudieran ver las luces de Navidad de las principales calles

Razvan, de siete años y en tratamiento de hemodiálisis, fue uno de los afortunados que disfrutó de la iniciativa y afirmó: “Este viaje me ha parecido muy bonito y, sobre todo, poder ver las luces con mis amigos del Hospital de Día ha sido un sueño”. “Estas fechas son muy entrañables para los profesionales del hospital y, desde la Comisión de Humanización, que durante todo el año programamos actividades muy variadas para hacer la estancia en el hospital más llevadera tanto para pacientes como para sus familiares, dedicamos especial atención a la agenda navideña que este año incluye la decoración de estancias hospitalarias, concurso de dibujos navideños, concierto de Navidad, menús personalizados para los pacientes y visitas muy especiales tanto de Papá Noel como de los Reyes Magos, además de alguna sorpresa y entrega de regalos”, ha señalado la copresidenta de la Comisión de Humanización del Hospital Gregorio Marañón, Nuria Mira. Además, la EMT regaló a todos los pasajeros un detalle muy especial en forma de autobús y una mochila con material.

Entre las muchas donaciones de juguetes que se realizan algunos se destinan a la Fundación Aladina. “Estos juguetes solidarios llevarán cientos de sonrisas a muchos niños enfermos que tanto lo merecen. Impagable la ayuda y el cariño que recibimos, ¡gracias!”, afirma su presidente

Claro que no es la única iniciativa en la que se implica la EMT para ayudar a los niños que están en los hospitales, pues también está entre los organizadores de una donación de juguetes y juegos nuevos a través de autobuses solidarios. Estos juguetes y juegos se destinarán a la Fundación Aladina, que lleva 17 años apoyando a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias en 20 hospitales con los que colabora. El presidente de la Fundación Aladina, Paco Arango, ha destacado que “estos juguetes solidarios llevarán cientos de sonrisas a muchos niños enfermos que tanto lo merecen. Impagable la ayuda y el cariño que recibimos, ¡gracias!”. Esta donación de juguetes es sólo una muestra de otras muchas que se hacen especialmente en estas fechas por distintas compañías y que se destinan a múltiples organizaciones sin ánimo de lucro pensando especialmente en que lleguen a los niños hospitalizados y también a los más necesitados.

De autobuses pasamos a trenes, con la puesta en marcha del ‘Tren de la Esperanza’ el próximo lunes 26. Se trata de un proyecto de la Fundación Talgo, que se lanza en colaboración con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y el Museo del Ferrocarril de Madrid, y cuyo objetivo es que niños con cáncer que son ayudados por Fundación Aladina y niños en riesgo de exclusión social de la Fundación Tengo Hogar, con sus familias, celebren la Navidad a bordo de un tren histórico durante la trigésima edición del ‘Tren de la Navidad’. Con 70 pasajeros confirmados, el ‘Tren de la Esperanza’ hará un viaje de ida y vuelta entre Madrid y Getafe, que contará con actividades navideñas a bordo, con actores animando e interaccionando con los viajeros, y también con la presencia del paje real. Y tras el viaje, los niños y las familias podrán disfrutar de una visita guiada al Museo del Ferrocarril.

El ‘Tren de la Esperanza’ es un proyecto de la Fundación Talgo, junto a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y el Museo del Ferrocarril de Madrid, para que niños con cáncer y niños en riesgo de exclusión social, con sus familias, celebren la Navidad a bordo de un tren histórico

 

Y de autobuses, juguetes y trenes a deporte, todo vale en las iniciativas solidarias que hagan más llevaderas las estancias hospitalarias. Por ejemplo, el pasado 11 de diciembre, el Pavelló Olímpic de Badalona se llenó de espectáculo y baloncesto con el fin de recaudar fondos para contribuir a la construcción de un gimnasio pediátrico en el Hospital de la Vall d’Hebron de Barcelona. Es una iniciativa de Basket es Vida, asociación que se dedica a mejorar las condiciones de los niños que padecen cáncer, que cuenta con la colaboración de The Ricky Rubio Foundation y la Fundación La Caixa, y que fue una de las cinco premiadas hace unos años en el concurso Historias Basket Lover que lidera Endesa con el apoyo de la ACB para demostrar el potencial del baloncesto como motor de cambio social. Con el apoyo del Club Joventut Badalona, el evento en su estadio fue la primera parada de una gira por distintas ciudades españolas que formarán una ruta solidaria para mejorar las condiciones de los niños que padecen cáncer.

La decoración también se viste de solidaridad en estas fechas tan especiales, como se puede ver en la iniciativa ‘Sonrisas de Navidad’ de VP Hoteles junto a la firma Ailanto. Este grupo hotelero madrileño ha transformado su tradicional árbol navideño en una escalera que recuerda su silueta y tiene un compromiso solidario: que los niños de la asociación Sonrisas sin Cáncer, dedicada a la lucha y a la concienciación social de esta enfermedad, tengan un momento garantizado de felicidad e ilusión esta Navidad. El citado árbol ha sido diseñado por la firma de moda española Ailanto, en colaboración con la compañía de decoración floral El Florista, y ha recibido el apoyo de la editorial Ediciones Siruela, cuyos libros infantiles serán donados por personas anónimas a los niños de la citada asociación la mañana de Reyes.

El Pavelló Olímpic de Badalona se llenó de espectáculo y baloncesto con el fin de recaudar fondos para contribuir a la construcción de un gimnasio pediátrico en el Hospital de la Vall d’Hebron de Barcelona

 

Este árbol-escalera tan especial estará instalado en el hotel VP Jardín de Recoletos hasta el próximo 4 de enero. Cualquier persona que lo desee podrá acercarse, seleccionar el libro que más le guste y hacer un donativo de 20 euros, pudiendo escribir una tarjeta al niño que lo recibirá; pero si no puede donar esa cantidad también podrá hacer aportaciones inferiores sin estar sujetas a libros o tarjetas en una urna. Todas las donaciones llegarán a Sonrisas sin Cáncer para que los niños sigan soñando a través de los libros y sus familias sigan teniendo ilusión y esperanza con la continuidad en la investigación de esta enfermedad en el Dispositivo de Terapias Avanzadas del Hospital Universitario La Paz de Madrid que se financiará.

“Cuando planteamos la Navidad en VP Hoteles tuvimos claro que debía haber un elemento singular dedicado a la generosidad y al altruismo, con un claro retorno social centrado en la infancia, auténtica protagonista de estas fiestas”, explicó Ramón López, director general de la división hotelera de 3 y 4 estrellas de VP Hoteles. Para dicho elemento acudieron al estudio de Iñaki y Aitor Muñoz, hermanos y directores creativos de Ailanto: “Cuando recibimos el encargo de diseñar el árbol de Navidad solidario decidimos hacer un árbol diferente enlazado con el proyecto y que respirase los valores de nuestra firma. El resultado es una escalera de madera forrada con diferentes especias de coníferas, eucaliptos y musgos, donde el verde envuelve la estructura de madera, y hay un conjunto de bolas de Navidad suspendidas en el aire forradas con tejidos florales para adornar”. Por su parte, los requerimientos técnicos y el espíritu colaborativo de ‘Sonrisas de Navidad’ hicieron necesaria la participación de El Florista, empresa liderada por Juan José Castro y Julián Carranza: “Para este proyecto hemos empleado eucalipto con glóbulos de flor roja, escaramuza, ramas de abeto y ciprés, y musgo”, explicaron. Además, VP Hoteles ha avanzado en la relación con Ediciones Siruela, la cual empezó en la última edición de la Feria del Libro de Madrid.

Cualquier persona que lo desee podrá acercarse al árbol-escalera de Navidad de VP Hoteles, seleccionar el libro que más le guste y hacer un donativo de 20 euros, pudiendo escribir una tarjeta al niño que lo recibirá; o una donación inferior

 

En paralelo, cabe recordar que hay otras muchas iniciativas destinadas a hacer más llevaderas las estancias hospitalarias, y que contribuyen a mejorar la salud de los pacientes, como Música en Vena, Juegaterapia y Pequeños Héroes. Asimismo, hace cinco meses volvió la música al área materno-infantil de Hospital La Paz de la mano del proyecto ‘Pianos por la salud’ de la fundación Médicos por la Salud, y esta calcula que cerca de 120 músicos voluntarios tendrán la oportunidad de compartir su talento y su música hasta final de año en los microconciertos con el piano de cola que tendrán lugar de lunes a viernes. Este proyecto también se ha implementado en el Hospital La Fe y en el Hospital Manises, además de en Madrid, amparándose en que los microconciertos ayudan a reducir en un 27% la ansiedad y aumentan en un 88% el bienestar del enfermo, según un estudio de la Fundación Musicoterapia y Salud. La Fundación Músicos por la Salud se fundó en 2015 para humanizar la experiencia de pacientes de hospitales y centros sociosanitarios y desde entonces ha ayudado a 422.856 personas con casi 25.000 conciertos en más de 45 hospitales y 116 centros sociosanitarios, siendo la entidad con mayor actividad en la implementación de la música como forma de mejorar la situación de pacientes y de personas en situación de vulnerabilidad.

Y dentro de las artes, pasamos de la música al teatro. El pasado día 21, la reina Letizia conoció de primera mano el proyecto ‘Yo Cuento’ en su visita al Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Se trata de una iniciativa de teatro que da voz a quince niños de dicho hospital y ayuda a los que tienen enfermedades neurológicas a expresarse, mejorar sus habilidades sociales y su autoestima. Su origen es fruto de la labor científica e investigadora del hospital que se ha reforzado en los dos últimos años con la puesta en marcha de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, y viene avalada por el prestigio de los profesionales que ejercen la mejor práctica clínica.

Los microconciertos ayudan a reducir en un 27% la ansiedad y aumentan en un 88% el bienestar del enfermo; y el proyecto ‘Yo Cuento’ mejora la rehabilitación de niños enfermos neurológicos

 

 

 

El proyecto ‘Yo Cuento’ tiene entre sus impulsoras a Inés Enciso, gestora cultural especializada en proyectos inclusivos que tiene un hijo con discapacidad severa y en una revisión con los neurólogos del Niño Jesús se planteó la posibilidad de incorporar las artes escénicas a la rehabilitación. Así empezaron a trabajar para dar forma a una iniciativa que une a médicos y dramaturgos para sacar a la luz obras de teatro, mejorando el tratamiento y la rehabilitación de los niños en el proceso, y también hay sesiones a las que acuden actores y directores de cine y teatro para compartir sus experiencias con los pequeños actores y actrices. Uno de ellos es Dani Rodríguez, que desde muy pequeño quiere ser actor y en declaraciones a Cope señaló que con ‘Yo cuento’ logran “pasar un buen rato para distraernos de las cosas que pasan”, y su madre, Begoña, destacó que “no sólo los niños tienen su momento, sino que les dan la oportunidad de sentirse especiales y capaces” y que “los padres tenemos nuestro espacio y mientras ellos están haciendo teatro, nosotros estamos juntos: lloramos, reímos, nos comprendemos”. Por su parte, Enciso añadió que esta iniciativa permite a los pequeños “contar su historia y demostrar a la sociedad que el relato que ellos tienen también cuenta”.