El sacerdote maronita Pierre el Rahi falleció ayer lunes como consecuencia de las heridas que sufrió tras recibir el impacto de un proyectil lanzado por el Ejército de Israel, en la localidad de Qlaya, en el sur de Líbano.
El ataque judío se produjo en el contexto de las operaciones militares iniciadas por EEUU e Israel, el pasado 28 de febrero, contra el régimen islamista de los ayatolás en Irán y contra sus aliados en Oriente Medio.
Según cuenta Fides, el padre Pierre el Rahi había ido a ayudar a una persona herida en un primer ataque de un tanque israelí a una casa, cerca de su parroquia, cuando un segundo proyectil alcanzó el lugar que había ido a examinar. El tanque judío sospechó que dentro del recinto se escondían militantes de Hezbolá.
Poco antes de morir, el padre Pierre habría hecho estas declaraciones, a un programa emitido por TeleLumiere: “Para nosotros -recoge Fides- esta tierra tiene un significado enorme. Nuestros antepasados pagaron con sangre para preservarla. Los hijos de esta tierra han afrontado muchos desafíos durante décadas y los han superado”. Y añadía: "Dices que yo he animado a los demás con mi presencia, pero son ellos quienes me han animado a mí. La decisión de no abandonar Qlayaa ha sido acertada: salvamos nuestras tierras y nuestras casas de la destrucción. El mensaje no es solo nuestro, sino para toda la región… de lo contrario se perdería la esperanza de volver… Nosotros nos quedamos… y las garantías y seguridades vienen solo del Señor… y nuestro patrono es San Jorge, caballero y héroe… que nos ayude a fortalecer nuestra fe y nos proteja”.
El Papa León XIV ha expresado su "profundo dolor" por "todas las víctimas de los bombardeos de estos días en Oriente Próximo, por los tantos inocentes, incluidos muchos niños, y por quienes les prestaban auxilio, como el padre Pierre el Rahi", recoge Vatican News.