El Papa León XIV se refirió, durante el rezo del Ángelus, ayer domingo, al reciente ataque del ejército israelí, del pasado 17 de julio, a una parroquia católica de Gaza, que causó la muerte de tres cristianos y heridas leves al párroco Gabriel Romanelli.
El Santo Padre lo hizo con estas palabras: "Expreso mi profundo pesar por el ataque del ejército israelí contra la parroquia católica de la Sagrada Familia en la ciudad de Gaza, que como saben del jueves pasado, causó la muerte de tres cristianos y heridas graves a otros. Rezo por las víctimas, Saad Issa Kostandi Salameh, Foumia Issa Latif Ayyad y Najwa Ibrahim Latif Abu Daoud, y estoy especialmente cerca de sus familias y de todos los feligreses. Lamentablemente, este acto se suma a los continuos ataques militares contra la población civil y los lugares de culto en Gaza. Pido una vez más el fin inmediato de la barbarie de la guerra y que se llegue a una resolución pacífica del conflicto. Apelo a la comunidad internacional a que respete el derecho humanitario y la obligación de proteger a los civiles, así como la prohibición de los castigos colectivos, el uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de la población. A nuestros queridos cristianos de Oriente Medio les digo: comparto su sentimiento de lo poco que se puede hacer en esta situación tan dramática. Están en el corazón del Papa y de toda la Iglesia. Gracias por su testimonio de fe. Que la Virgen María, mujer de Oriente, aurora del nuevo Sol que ha surgido en la historia, los proteja siempre y acompañe al mundo hacia el amanecer de la paz".
Tras ese ataque a la parroquia católica de Gaza, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizó una llamada telefónica al Santo Padre en la que, según trascendió, este mencionó su preocupación por la dramática situación humanitaria de la población en Gaza, “cuyo precio desgarrador lo están pagando, en particular, los niños, los ancianos y los enfermos”. El Pontífice volvió a insistir en la necesidad de proteger los lugares de culto y a los fieles tanto de Palestina como de Israel.
El Ejército israelí, por su parte, se excusó en que “fragmentos de un proyectil disparado durante una operación militar en la zona impactaron por error en la iglesia” y añadió que iba a investigar lo sucedido.
En este contexto, el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, se refirió a -en una entrevista el viernes 18 de julio a la televisión pública italiana RAI- la llamada de Netanyahu al Papa: "Hay tres cosas que cabe esperar de esta llamada telefónica al Papa León o después de esta llamada telefónica: en primer lugar, que se den a conocer realmente los resultados reales de la investigación que se ha prometido. Porque la primera interpretación que se dio fue que había habido un error, pero se aseguró que habría una investigación sobre el asunto: de modo que esta investigación se llevaría a cabo realmente con toda seriedad y que los resultados se conocerían, se darían a conocer. Y después de tantas palabras, por fin dar paso a los hechos. Espero sinceramente que lo que ha dicho el primer ministro se haga realidad lo antes posible, porque la situación en Gaza es verdaderamente insostenible".
El secretario de Estado vaticano añadió: "Ciertamente es una guerra sin límites por lo que pudimos ver: ¿cómo se puede destruir y matar de hambre a una población como la de Gaza? Ya se han sobrepasado muchos límites. Por otra parte, lo hemos dicho desde el principio como diplomacia de la Santa Sede: la famosa cuestión de la proporcionalidad. En cuanto a este episodio, si va en la dirección que usted acaba de describir, es una evolución dramática. Vuelvo a decir: demos tiempo a lo necesario para que nos digan realmente qué ha pasado: si ha sido realmente un error, cosa que se puede dudar legítimamente, o si se ha querido golpear directamente a una iglesia cristiana, sabiendo hasta qué punto los cristianos son un elemento de moderación en el marco de Oriente Medio y también en las relaciones entre palestinos y judíos. Así que, una vez más, habría voluntad de eliminar cualquier elemento que pudiera ayudar a llegar al menos a una tregua y después a la paz".
Así las cosas, últimas informaciones hablan sobre un extraño ataque, este domingo, en el norte de Gaza, de militares judíos contra personas que esperaban ayuda humanitaria y que causó la muerte a 81 gazatíes y dejó 150 heridos. Además, otras seis personas fueron asesinadas en un lugar cercano a uno de los lugares de distribución de agua humanitaria, apoyado por EEUU, en Rafah (en el sur de Gaza).