La dictadura comunista china aprobó en junio de 2020 una ley de Seguridad Nacional que le sirvió para gobernar -y oprimir- Hong Kong.
Meses después, en diciembre de 2020, el magnate de los medios de comunicación de Hong Kong, el católico Jimmy Lai (78 años en la actualidad), fue detenido en virtud de la citada ley, al ser arrestado por sospecha de colaboración con fuerzas extranjeras.
Lai era uno de los más destacados activistas de la democracia en la ciudad gobernada por China con una postura muy crítica con Pekín.
Su detención se produjo en medio de la represión de Pekín contra la oposición prodemocrática de la ciudad y alimentó aún más la preocupación por las libertades de prensa y de otra índole prometidas a la antigua colonia británica cuando regresó a China en 1997.
Jimmy Lai se encontraba desde entonces en prisión, a la espera de juicio por la dictadura comunista china.
En un juicio celebrado el pasado 15 de diciembre de 2025, Jimmy Lai fue declarado culpable por violar la citada ley de seguridad nacional, por los delitos de sedición y de conspiración en connivencia con fuerzas extranjeras, y con cargos adicionales como fraude y reunión ilegal. La sentencia se conoció el pasado 9 de febrero de este año: 20 años de prisión.
De nada sirvió que en octubre de 2025, el presidente de EEUU, Donald Trump, hablase con el presidente chino Xi Jinping en octubre. Fue condenado igualmente.
Ahora, la novedad es que un centenar de políticos estadounidenses han pedido a Trump que, de nuevo, interceda por Jimmy Lai, en la próxima cumbre que el inquilino de la Casa Blanca mantendrá con su homologo chino, Xi Jinping, en Pekín, los días 14 y 15 de mayo, informa Aciprensa.