Última hora de la guerra entre la coalición formada por EEUU e Israel contra el régimen islamista chií iraní de los ayatolás, iniciada el pasado 28 de febrero.
Cuatro tripulantes de un avión cisterna estadounidense que sufrió un incidente -no fue derribado, dicen los yankis; aunque las milicias proiraníes de Irak niegan la versión de EEUU y se atribuyen un ataque-ayer jueves, en el oeste de Irak, han fallecido.
Además, un tercer misil enviado por Irán a Turquía ha sido interceptado por los sistemas defensivos de la OTAN, en concreto, los situados en la base aérea de Incirlik (en la propia Turquía) que cuenta con una batería española de misiles Patriot.
Por otra parte, un militar francés ha muerto como consecuencia de un ataque con drones del grupo armado proiraní Ashab al-Kahf a una base militar en Mala Qara, a unos cuarenta kilómetros al suroeste de Erbil, en el kurdistán iraquí.
Así lo ha anunciado el presidente francés Emmanuel Macron: "Este ataque contra nuestras fuerzas que participan en la lucha contra Daesh desde 2015 es inaceptable. Su presencia en Irak se enmarca estrictamente en la lucha contra el terrorismo. La guerra en Irán no justifica tales ataques":
L’adjudant-chef Arnaud Frion du 7ème bataillon de chasseurs alpins de Varces est mort pour la France lors d’une attaque dans la région d’Erbil en Irak.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) March 13, 2026
À sa famille, à ses frères d’armes, je veux dire toute l’affection et la solidarité de la Nation.
Plusieurs de nos militaires…
Además, una base militar italiana también situada en Erbil fue atacada con un dron durante la noche del miércoles, provocando daños materiales pero no heridos, afortunadamente.
Ambos ataques han sido condenados por el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares:
Condeno los ataques contra socios europeos en Irak. Mis condolencias y solidaridad a la familia y a Francia por el fallecimiento de un suboficial y mis deseos de rápida recuperación a los heridos. (1/2)
— José Manuel Albares (@jmalbares) March 13, 2026
A todo esto, la fragata española Cristóbal Colón, enviada por el Gobierno español para apoyar un misión "defensiva" en Chipre, encabezada por París, sigue en la zona.
En otro orden de cosas, cabe recordar el fallecimiento del sacerdote maronita Pierre el Rahi, como consecuencia de las heridas que sufrió tras recibir el impacto de un proyectil lanzado por el Ejército de Israel, en la localidad de Qlaya, en el sur de Líbano. El ataque judío se produjo en el contexto de las operaciones militares iniciadas por EEUU e Israel, el pasado 28 de febrero, contra el régimen islamista de los ayatolás en Irán y contra sus aliados en Oriente Medio, entre ellos, el movimiento proiraní y chií Hezbolá.
A esta hora Israel sigue realizando operaciones militares en el Líbano contra Hezbolá. Y ha llegado a pedir a los habitantes de los suburbios del sur de Beirut (zona de Dahieh) que “salven sus vidas y evacúen de inmediato” ante sus ataques inminentes.
Lo cual es una salvajada y absolutamente injusto. Porque a nadie se le puede obligar a abandonar su hogar.
Por eso, sacerdotes libaneses como este se niegan a hacerlo:
«Esta es nuestra tierra, donde vivimos. Pedimos al ejército libanés nos proteja. La muerte de abuna Pierre es una gran herida para nuestro pueblo. Nos oponemos a esta masacre. Ni dinero ni amenazas: nadie se mueve. ¡Todos se quedan! Esta es nuestra tierra».
— Universitarios Católicos (@UniCatolicos_es) March 11, 2026
Los residentes… pic.twitter.com/wKAscOWQru