En Gaza, en este momento, y tras el alto el fuego acordado en octubre del año pasado por mediación de la administración Trump, se ha desarrollado la primera fase del plan de paz, consistente en la entrega mutua de cadáveres y la liberación de prisioneros por parte de Israel y Hamas. 

El padre Gabriel Romanelli es el párroco de la parroquia de la Sagrada Familia, en Gaza, vinculada al Patriarcado Latino de Jerusalén.

En un reciente mensaje a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) con motivo de la Navidad, decía: «Nuestra situación es mejor que hace un mes y medio, al comienzo del alto el fuego, pero esta mejoría no significa que la situación sea buena. Sigue siendo muy grave, muy delicada». 

«Muchos dicen que la guerra va a terminar, pero hasta ahora no ha terminado. Y, por lo tanto, la paz todavía no está aquí», confiesa. «No ven ninguna señal clara de que la paz esté llegando». 

«Nos falta de todo». «El sistema eléctrico, el sistema de agua potable y el sistema médico -según la Organización Mundial de la Salud- son todos insuficientes», explicaba el sacerdote. «Desde el comienzo de la guerra, hemos ayudado y seguimos ayudando a decenas de miles de familias, pero es insuficiente».

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En ese contexto, en un vídeo contaba que había visitado una de las escuelas católicas bombardeadas que funcionan como refugio en la ciudad de Gaza: "Estamos pensando hacer, en lo que era el patio de frente --que era un lugar de juego de los chicos-- una escuela, una sección", "para darle posibilidad a otros alumnos. Sería en carpas sólidas, con estructuras más firmes, incluso con algunas dependencias como baños y otras salas más". "Les pido que recen para que encontremos solución. Encontramos quién nos ayudaría con la estructura de esa sección de la escuela. Pero lo más caro es el día a día, el pagar los salarios de los profesores, los gastos del transporte. Aparte de que hay que producir de alguna manera luz, porque no hay tendido eléctrico. El agua potable...". "Todo el tiempo nos están llamando familias de nuestros alumnos para que recibamos, pero no tenemos tampoco capacidad". 

"En cuanto a la situación general -añade el sacerdote-, hay una confusión enorme. Que si empieza la fase dos (del plan de paz de Trump), que si no empieza. Han confirmado que el último rehén fallecido ha sido encontrado y devuelto y llevado a Israel para su sepultura. Pero las ayudas humanitarias siguen sin entrar. Dijeron que todavía no van a hacer nada de la reconstrucción. Dijeron que van a abrir el paso, la frontera con Egipto, pero al parecer sería pasando con los controles israelíes. No se sabe si también va a entrar ayuda sanitaria, ni por dónde ni cómo". "La situación sigue muy delicada. Y volvieron las lluvias", concluye el padre Romanelli.