El Departamento de Estado de EEUU, que dirige Marco Rubio, ha vuelto a ofrecer ayer miércoles una ayuda humanitaria a Cuba, en esta ocasión de 100 millones de dólares (poco más de 85 millones de euros).

El comunicado del Departamento de Estado dice que "EEUU está dispuesto a proporcionar asistencia directa al pueblo cubano por valor de 100 millones de dólares si el régimen cubano lo permite". 

Y añade que esa "ayuda humanitaria directa al pueblo cubano" se distribuiría "en coordinación con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes de confianza. La decisión de aceptar nuestra oferta de ayuda o denegar una asistencia vital crítica recae en el régimen cubano, que, en última instancia, deberá rendir cuentas ante el pueblo cubano por interponerse en el camino de una ayuda fundamental". 

También recuerda que el "régimen se niega a permitir que Estados Unidos proporcione esta ayuda al pueblo cubano, que la necesita desesperadamente debido a los fracasos del corrupto régimen de Cuba".

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En ese contexto, el dictador cubano Miguel Díaz-Canel ha responsabilizado al Gobierno estadounidense del colapso del sistema eléctrico en la isla, que ayer sufrió un apagones en el 63% de su territorio: "Ese dramático agravamiento tiene una única causa:  el genocida bloqueo energético al que EE. UU somete a nuestro país, amenazando con aranceles irracionales a cualquier nación que nos provea de combustible". 

El dictador comunista concluye su artículo: "Nuestra respuesta sigue siendo la misma: dispuestos siempre al diálogo en igualdad de condiciones, seguiremos resistiendo y creando convencidos cada vez más de que nos toca saltar con esfuerzos propios por encima de las enormes dificultades, unidos como nación, y firmes para enfrentar los más duros desafíos".