Como les contamos en Hispanidad, los eurodiputados y eurodiputadas son muy progresistas y no pueden permitir que el cambio de tendencia estadounidense sobre el aborto llegue al viejo continente, por lo que la Eurocámara aprobó la iniciativa ciudadana que buscaba garantizar el aborto en toda la Unión Europea. Ya lo dejó claro una de las coordinadoras del movimiento, Cristina Fallarás, el movimiento es "una forma de adelantarnos a lo que va a venir: un movimiento de derechas y ultraderechas que atentará contra los derechos de las mujeres".

Traducido, por ahora, repetimos, por ahora, el Unión Europea no tiene competencias para garantizar por ley el acceso libre al aborto en todos los países, por lo que estas feministas pretenden crear un fondo económico solidario pagado por todos para que quien quiera abortar, por ejemplo, en Polonia, y no pueda, tenga la capacidad económica de irse a Francia para matar a su hijo. 

Es más,el Parlamento Europeo aprobó el "derecho al aborto", es decir, convertir la despenalización del aborto en derecho al aborto. De ahí, se irá a por el siguiente objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS): instaurar el aborto a vencimiento, hasta el mismísimo momento del parto. El aborto es tratado como un derecho fundamental, dentro y fuera de nuestras fronteras. La Organización Mundial de la Salud (OMS), dirigida por Tedros Adhanom, uno de nuestros peores ciudadanos, está en plena campaña para promover el aborto hasta el mismísimo parto.

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Volviendo a la iniciativa ciudadana, la corriente abortera ha recibido un gran golpe. Si en diciembre obtuvo el respaldo de la eurocámara, hoy la Comisión lo ha tumbado. El motivo es que ya existen instrumentos jurídicos, como el presupuestario comunitario, para impulsar instrumentos similares a los solicitados.

“Los Estados miembros pueden, si lo desean, utilizar el FSE+ para mejorar la igualdad de acceso a servicios sanitarios legalmente disponibles y asequibles, incluidos los servicios de aborto seguro”, explica el Ejecutivo europeo.  Por lo tanto, añade, “la Comisión considera que no es necesario (…) presentar al Parlamento Europeo y al Consejo una propuesta de acto jurídico por el que se establezca un nuevo programa de financiación, tal y como se ha solicitado”.

Todo este por 1.124.513 personas que firmaron una iniciativa ciudadana, cuando somos 450 millones de habitantes en la Unión Europea. Pero seguimos para bingo y con más democracia, del aborto libre pasamos al aborto obligatorio y a prohibir la vida. La Comisión ha parado, de momento, dicha corriente, pero no por defender la vida, sino porque les importa más el dinero.