El pasado 14 de mayo, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, John Ratcliffe, mantuvo una reunión en La Habana con autoridades de la dictadura castrista, como el político Raúl Guillermo Rodríguez Castro (nieto de Fidel) o el ministro del Interior Lázaro Álvarez Casas.
Según informó el medio Axios, Ratcliffe transmitió el siguiente mensaje de Donald Trump: “Estados Unidos está dispuesto a comprometerse seriamente en temas económicos y de seguridad, pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales”. Además, enfatizó a La Habana que ningún Castro podría participar en una especie de transición política. “El director Ratcliffe dejó claro que Cuba ya no puede servir como plataforma para que los adversarios avancen agendas hostiles en nuestro hemisferio”, señaló a Axios un funcionario de la CIA.
Por su parte, la dictadura cubana demostró "categóricamente" al director de la CIA que Cuba no es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Además, acaba de trascender -publicado por el medio Axios- que Cuba se habría hecho con alrededor de 300 drones militares.
En declaraciones al mismo medio Axios, una fuente estadounidense señaló: “Cuando pensamos en ese tipo de tecnologías tan cerca, y en una serie de actores malignos que van desde grupos terroristas hasta cárteles de la droga, iraníes y rusos, es inquietante”.
En ese contexto, ayer domingo, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, dijo en una entrevista: “Cuba es un país de paz, pero si es atacado militarmente, ejercerá su derecho a la defensa propia hasta las últimas consecuencias, con el apoyo masivo del pueblo”. “La única base militar extranjera que hay en Cuba, la única presencia militar extranjera que hay en Cuba, es la indeseada presencia de la base naval de Guantánamo que usurpa Estados Unidos a nuestro territorio”, añadió.