Pedro Sánchez interrumpirá el miércoles su estancia en La Mareta (Lanzarote) y viajará al Observatorio de Yebes (Guadalajara) para ver el eclipse total de sol. La indignación es grande entre los ciudadanos porque el presidente sí irá a ver el eclipse, pero no a Ceuta donde la situación es crítica tras la invasión sufrida el 31 de julio.
No sólo eso, sino que ha cerrado al público el Observatorio, uno de los mejores lugares para ver el eclipse, sino el mejor, para que nadie le moleste mientras disfruta del evento astronómico. A más a más, Marlaska ha blindado la zona para evitar que los ciudadanos increpen al presidente.
Todo esto pagado con dinero de los contribuyentes. ¡Todo para el pueblo… pero sin el pueblo!
En cualquier caso, ¿de verdad es tan importante el eclipse como para movilizar todo lo que va a movilizar Sánchez? Lo más aconsejable es no mirar directamente al sol, ni siquiera con gafas homologadas. Nos puede suceder lo mismo que a Mercedes López, que padece ceguera del 90% tras mirar fijamente un eclipse solar cuando tenía ocho años. "No lo recomiendo ni con gafas de protección", afirma esta almeriense de 45 años.