Como recogió Hispanidad, durante la celebración del último Mundial de fútbol, en el que el triunfo correspondió a la Selección Española, en Navarra y País Vasco grupos de filoetarras agredieron a aficionados de la selección.
Esas agresiones se produjeron en días distintos a aficionados que llevaban la camiseta de la selección o banderas nacionales.
La buena noticia es que la Policía Nacional poco a poco los va identificando y deteniendo, pese a las ridículas protestas del consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, que opina que estas actuaciones suponen una invasión competencial.
El pasado 28 de julio, la Policía Nacional detuvo en Bilbao a dos de esos individuos cobardes, como presuntos autores de un delito de odio (de eso saben mucho), además de delitos de desordenes públicos y lesiones. El 4 de agosto detuvo a otro de estos cobardes.
Brutal agresión de una Manada proetarra a un chaval por llevar la bandera nacional en Bilbao.
— Guaje Salvaje (@GuajeSalvaje) July 21, 2026
Como siempre, no hay condena del Gobierno, ni del Lehendakari y mucho menos de la izquierda ante ese flagrante delito de odio.
Todos tapan a la chusma de Otegi.https://t.co/sknpnPGh3C
Y esta semana, en Vitoria, cinco individuos filoetarras fueron también detenidos por intentar agredir a un hombre que vestía una camiseta de la selección española. A todos ellos se les imputa un delito de odio.
Ahora solo falta que la justicia haga su trabajo y les imponga una condena ejemplar.
En cualquier caso, esto solo ocurre en España, donde hay gente que odia a su propio país. ¿Y el Gobierno de Pedro Sánchez? Calladito...y en parte, de vacaciones. Un silencio que, seguramente, es por culpa del pacto entre Pedro Sánchez y EH Bildu -coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista- para beneficiarse mutuamente: Sánchez, para ser investido presidente con los votos de EH Bildu; y el partido heredero de Batasuna, para sacar poco a poco a todos sus etarras de la cárcel. Pacto al que Sánchez llegó después de haber asegurado a los españoles: "Con Bildu no vamos a pactar".