Sánchez y sus secuaces no han sido los primeros en recurrir al Constitucional de Conde-Pumpido. La medalla de oro se la lleva el Defensor del Pueblo de Ángel Gabilondo. El Tribunal Constitucional (TC), hace cuatro meses, admitió a trámite el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Defensor del Pueblo contra la modificación de la conocida como ‘Ley Trans’ en la Comunidad Valenciana. La institución considera que ciertos cambios podrían afectar al libre desarrollo de la personalidad y al derecho a la intimidad de las personas transexuales menores de edad.
Gabilondo repetía fórmula, como ya hizo con la Ley madrileña y recurría al Constitucional de Conde-Pumpido... y ¿de quién depende el Constitucional? Ahora, el Gobierno socialista hace lo propio, como también hizo contra Ayuso.
La encargada de anunciar el recurso ha sido la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que ha confirmado que el recurso será presentado este mismo mes porque “No vamos a consentir que los valencianos tengan menos derechos que el resto de españoles”, y es que a ojos de la señora ministra, la ley valenciana "restringe derechos de las personas LGTBI+".
Y podrán pensar que la ley no deja que las personas trans disfruten de la sanidad o la educación pública o que serán marcados o perseguidos en plaza pública, pero no, la norma valenciana, al igual que la madrileña, protege. Deja que las familias tenga la oportunidad de recurrir a especialistas que acompañen a los menores o mayores en el proceso, pero eso se consideran terapias de conversión para la izquierda. La norma protege a los menores, evitando que se adoctrine a los niños en diversidad sexual y de género, y otorga a los padres lo que es suyo, el poder parar el cambio de género, que no es reversible, en sus hijos menores.
Pero para la izquierda, al ser un pacto que firmaron PP y Vox, se trata de una ley que se ha usado para formar Gobierno. No como los socialistas, que no han negociado ningun acuerdo con nigún partido polítco para aferrarse a La Moncloa: “Los derechos LGTBI+ se han utilizado [en Valencia] como moneda de cambio para alcanzar acuerdos presupuestarios, algo inmoral, injusto e inconstitucional”, ¡y olé!
¿Cuál será el resultado del recurso? A la vista de lo ocurrido con la ley de Ayuso, podermos echarnos a temblar, pero ojo, porque la división en temas trans en el Constitucional es total. Hay mujeres, progresistas y todo, que no ven con buenos ojos eso de que un hombre se autoproclame mujer... por lo que sea.