En el contexto de la no personación -hasta ayer, que finalmente sí lo hizo- de la Agencia Tributaria en el caso de las joyas halladas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Hispanidad recogía ayer la dimisión de la directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, tras recibir presiones de Moncloa (se supone que para no personarse), que ha intentado disimular su dimisión argumentando que ella ya la había pedido meses antes, una versión que no se cree nadie...

Incluso un alto cargo socialista destaca la contradicción que supone sacar la lista de morosos al fisco y no mover ni un dedo --hasta ahora--  contra Zapatero...

Y en ese contexto, The Objective añade un nuevo elemento a tener en cuenta sobre la crisis en la Agencia Tributaria, con la dimisión de la citada Soledad Fernández y las posibles dimisiones de otros tres cargos del organismo (responsables de Recursos Humanos, Recaudación e Inspección). Y es que Pedro Sánchez, en su afán por intentar aprobar los presupuestos de 2027 y así poder permanecer en el poder hasta julio del año que viene sin tener que adelantar elecciones, estaría preparando cesiones a Junts y ERC.

Dichas cesiones estarían vinculadas al cupo fiscal. Según este medio, que ha hablado con fuentes de la Agencia Tributaria, «están moviéndose cosas relacionadas con Cataluña, que no son graves todavía», pero «ya se están haciendo pruebas con algunos programas» y «avanzando en cuestiones relacionadas con transferencias de la Agencia Tributaria a la futura agencia que se pueda crear en Cataluña, trabajando en cuestiones concretas».

Tales cesiones no habrían gustado nada a Soledad, la cual, «está viendo lo que está viendo y quizás ha pensado que hay que quitarse de aquí cuanto antes», insistiendo en que «no le gustará quedar como la directora de la Agencia Tributaria que acabó con ella, una inspectora de Hacienda que acabó con su propia organización». 

Y es que la Agencia Tributaria, hasta ahora -a no ser que el Sanchismo termine con este esquema, que todo podría ser con este personaje- es la encargada de unificar la fiscalidad en toda España y asegurar la igualdad impositiva y fiscal entre los españoles. Por lo que una cesión en ese sentido sería romper con este esquema. 

Pero, lo dicho: Sánchez es capaz de todo con tal de seguir en el poder. Y estaría preparando cesiones en la línea de la famosa financiación singular para Cataluña, negociada entre el Gobierno de Pedro Sánchez, el PSC y ERC -que incluía la creación de una Agencia Tributaria catalana y un especie de cupo, parecido al vasco o navarro-. 

Esas cesiones al final no salieron adelante porque se requerían cambios legislativos importantes (reformas de la financiación autonómica), porque la Agencia Tributaria catalana no estaba preparada para recaudar  y gestionar todos los impuestos, especialmente el IRPF, y por la oposición política de partidos como PP y Vox y de algunos presidentes autonómicos, incluidos socialistas como Emiliano García-Page o Adrián Barbón. 

En 2025, Gobierno y Generalitat llegaron a un nuevo acuerdo que fijaba unas bases generales para una futura financiación singular de manera progresiva. Estaremos atentos a las nuevas sorpresas que nos depare Sánchez...