Como recogió Hispanidad, tras el triunfo de la Selección Española de Fútbol como campeona del mundo, en Navarra y País Vasco grupos de filoetarras agredieron a aficionados de la selección.

En concreto en Bilbao, unos filoetarras agredieron a un joven que portaba la camiseta de la selección española:

La buena noticia se produjo ayer, cuando la Policía Nacional detuvo a dos de esos individuos cobardes, como presuntos autores de un delito de odio (de eso saben mucho), además de delitos de desordenes públicos y lesiones. Ahora solo falta que la justicia haga su trabajo y les imponga una condena ejemplar. 

Cabe recordar que, en otro caso ocurrido en San Sebastián, la Ertzaintza identificó e investiga a cinco jóvenes, uno de ellos menor de edad como presunto autor del puñetazo, por agredir e insultar a un hombre que vestía la camiseta de España.

En cualquier caso, esto solo ocurre en España, donde hay gente que odia a su propio país. ¿Y el Gobierno de Pedro Sánchez? Calladito. Seguramente, por culpa del pacto entre Pedro Sánchez y EH Bildu -coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista- para beneficiarse mutuamente: Sánchez, para ser investido presidente con los votos de EH Bildu; y el partido heredero de Batasuna, para sacar poco a poco a todos sus etarras de la cárcel. Pacto al que Sánchez llegó después de haber asegurado a los españoles: "Con Bildu no vamos a pactar". 

 

Por cierto, que también se han producido ataques en Cataluña, como el que sufrió un mural en homenaje a Ferrán Torres, el futbolista que marcó el gol en la final de la Copa del Mundo: