El pasado 30 de julio se produjo la invasión marroquí de Ceuta, cuando 73.000 personas entraron en la ciudad autónoma española que tiene 83.000, según cifras dadas a conocer por su presidente, Juan Jesús Vivas. 

Tras la invasión promovida por Marruecos -que costó la vida a 88 personas-, el partido Iustitia Europa presentó una denuncia que hoy ha sido avalada por la Audiencia Nacional de España. 

La magistrada María Tardón, titular de la Plaza nº3, ha visto indicios de posibles delitos muy graves, como organización criminal, tráfico de personas, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la seguridad del Estado y la soberanía de España. Y ha solicitado a la Policía Nacional (UCRIF Central) un informe para aclarar si la entrada masiva en Ceuta fue organizada y quiénes pudieron estar detrás.

Hoy, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, le ha enviado una carta a Pedro Sánchez en la que le insta a "reforzar más las fronteras en los puntos críticos”. Y en un ejercicio de gran hipocresía, ha felicitado al presidente español y a Rabat por la "eficiente y eficaz" gestión de la crisis -sobre todo en la devolución de personas-, una crisis provocada por Marruecos que Sánchez no ha sabido prevenir…

Así que no hay nada que felicitar, doña Ursula, y sí mucho que reprender a los gobiernos de ambos países. 

Además, quedan muchas personas por regresar a Marruecos porque se niegan a hacerlo. Según Vivas, entre 3.000 y 5.000. Y entre ellos podría haber peligrosos criminales y yihadistas, que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado están tratando de detectar. 

Es más: la invasión fue aprovechada por el servicio de información de Marruecos, que infiltró a algunos de sus agentes para estudiar cómo reaccionaba el Gobierno español al ataque a sus fronteras. ¿Eso es para felicitar a Rabat, doña Ursula?

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Por su parte, ante la invasión de Ceuta, el Gobierno alemán ha pedido a la UE que tome medidas ya que "la protección de las fronteras exteriores de la UE es de vital importancia y una prioridad absoluta". "Este incidente demuestra claramente que los esfuerzos conjuntos europeos son necesarios e imprescindibles para frenar eficazmente la migración ilegal". 

Esta declaración del Gobierno alemán es un sopapo al Ejecutivo sanchista, por no haber sabido defender sus fronteras. 

La invasión de Ceuta se producía mientras miembros del Gobierno español, como el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, asistían a una fiesta en la sede de la Embajada de este país en España para celebrar la Fiesta del Trono. Al parecer, Planas tiene una muy buena relación con Marruecos e incluso posee allí una propiedad. 

Según recuerda La Razón, Planas es uno de los ministros a los que Marruecos espió su teléfono con el sistema Pegasus -junto a Margarita Robles, Marlaska y el propio Pedro Sánchez- y, curiosamente, son los únicos que resisten en el Gobierno desde la llegada de Sánchez al poder...

En cualquier caso, el ridículo del Ejecutivo sanchista ha sido mayúsculo. No solo por la asistencia de Planas a la fiesta, sino por no haber sabido defender sus fronteras, hasta el punto de que mañana martes, los ministros del Interior de la UE celebrarán una reunión extraordinaria para abordar la invasión de Ceuta y sus posibles repercusiones en Europa. Además, 22 países pidieron por carta a Bruselas reforzar Frontex (el organismo de la Unión Europea encargado de ayudar a los Estados miembros a proteger las fronteras exteriores del espacio Schengen y de la UE). 

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El propio Frontex, por cierto, ha alertado de que la ruta entre Argelia y las Islas Baleares se está consolidando como uno de los principales puntos de presión migratoria en el Mediterráneo occidental.

Volviendo a Ceuta, el gigante tecnológico Google, en su servicio de Maps (mapas), opina que las ciudades autónomas españolas Ceuta y Melilla no son plenamente españolas, sino que son "territorios en disputa". Hasta ese punto llega la ignorancia de la empresa liderada por Sundar Pichai, el amigo tecnológico de Pedro Sánchez (dicho con ironía). 

Y también hay que destacar la estupidez del todavía presidente de Colombia, Gustavo Petro (lo es hasta el 7 de agosto, cuando toma posesión Abelardo de la Espriella), con mensajes como este, al olvidar que Marruecos e Israel son estrechos amigos: