La Agencia Tributaria, es decir, el ministro Arcadi España, ha nombrado a Celso González nuevo director de Recursos Humanos de Hacienda, en sustitución de María Consuelo Sánchez, que ha decidido marcharse tras la salida, la semana pasada, de su valedora Soledad Fernández.
Quien sustituye a María Consuelo Sánchez al frente del personal de la Agencia Tributaria es Celso González, socialista de carné en la boca, de 76 años de edad, lo que demuestra que el Gobierno ya está tirando de ‘reservistas’ leales a Sánchez para cubrir puestos clave. No en vano, lo habitual en Hacienda es jubilarse a los 70 años.
Pero Celso cuenta con 76 ‘tacos’ y una intervención, en el Parlamento de La Rioja -febrero de 2020-, que merece ser recordada. Por aquel entonces, nuestro hombre era el consejero de Hacienda del gobierno riojano. Ahora su responsabilidad es gestionar los Recursos Humanos de la Agencia Tributaria española. Esto marcha.
Sea como fuere, la salida de María Consuelo Sánchez podría no ser la última, dado el malestar que hay actualmente en la casa. Un malestar provocado, no sólo por las joyas de Zapatero, por permitir al testaferro del expresidente, Julio Martínez, no presentar la declaración de la renta durante años y por no investigar a un tal David Sánchez Pérez-Castejón, radicado fiscalmente en Portugal, pero cobrando un sueldo público en España, sino por la cesión de la Agencia Tributaria catalana, lo que provocará un caos sin precedentes en Hacienda.