El Gobierno Sánchez no deja de sorprender cada semana en la referencia del Consejo de Ministros, pues en la rueda de prensa no se cuentan todos los temas tratados. Y así se esconden aspectos que reflejan cómo cada día es más amigo de moros y de árabes... y la última muestra se puede ver en la declaración de la Casa Árabe como Bien de Interés Cultural (BIC) por parte del Ministerio de Cultura que lidera Ernest Urtasun.
🔴 El Consejo de Ministros declara “Bien de Interés Cultural” (con la dotación presupuestaria consiguiente) a “LA CASA ÁRABE” de Madrid. Para el fomento de relaciones entre el mundo árabe y España.
— Pablo Cambronero 🇪🇦 (@PabloCamPiq) February 19, 2025
Como curiosidad: lo gestiona Ayuso, Albares y Aytos de Córdoba y Madrid. pic.twitter.com/XTQWvaNkCs
Lo ha difundido el policía nacional y exdiputado Pablo Cambronero, que analiza cada referencia del Consejo de Ministros. Asimismo, refiere que la declaración como BIC conlleva dotación presupuestaria. La Casa Árabe es un consorcio institucional que se creó en julio de 2006, estando José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, a través de un convenio de colaboración entre el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía, la Comunidad de Madrid y los ayuntamientos de Madrid y de Córdoba (de hecho, Casa Árabe tiene sede en ambas ciudades).
Casa Árabe se creó como centro estratégico en las relaciones de España con el mundo árabe, como punto de encuentro de distintos actores e instituciones empresariales, educativas, académicas, políticas y culturales. También desempeña labores como activa plataforma y herramienta de la diplomacia pública española, como se señala en su página web. Y curiosamente, hace unas semanas, cambió de director general: Irene Lozano, la exdiputada socialista y escritora que se encargó de los dos libros de Pedro Sánchez, dimitió, ante el malestar por su gestión económica según The Objective, y se nombró al diplomático Miguel Moro.
La declaración de la Casa Árabe como BIC sucede en un contexto que no es baladí. Hace unas semanas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, agradeció la colaboración marroquí en la seguridad de Melilla y días después el Gobierno anunció la financiación de 40 trenes ¡en Marruecos! por 754 millones de euros. Por si esto no bastara, Emiratos Árabes Unidos ha puesto sus ojos en España, especialmente en el sector de la energía, dentro de la colonización de Occidente que están haciendo todos los países del Golfo Pérsico.