En una ciudad de 80.000 habitantes, que se manifiesten 15.000, algo dice. Los ceutíes nos han pedido a España que les ayudemos. Un grito desesperado porque los delincuentes marroquíes que nos envía Mohamed VI continúan saqueando Ceuta mientras las televisiones progres españolas nos hablan de niños que no tienen para comer y a los que debemos acoger en España en lugar de atenderles primero y devolverlos con sus familias después.
Y aún me ha encantado más la curiosísima interpretación que leo en un diario progresista español, según la cual, la manifestación fue protagonizada por las cuatro “culturas”: cristiana, islámica, hindú y judía.
¿Pero qué cuatro culturas ni qué puñetas? Ceuta es una ciudad española, es decir, mayoritariamente católica, aunque “Mojamé”, descendiente del Profeta, nos haya introducido a todos los delincuentes e indeseables islámicos de rondón, una invasión de civiles para que él, que es poco civil y poco civilizado, controle Ceuta y Melilla.
Todos piden al Gobierno de España que se preocupe de Ceuta a pesar de que de lo único por lo que tienen que preocuparse los católicos ceutíes es de los musulmanes marroquíes
No hay cuatro culturas en Ceuta. Hay una religión mayoritaria, la católica, que, a pesar de estar, como en todo Occidente, en crisis, compone el origen y la identidad... es decir, la cultura de Ceuta y Melilla.
En todo caso, los ceutíes piden a España que les ayude, mientras el presidente del Gobierno tuitea desde La Mareta. Y debería darnos vergüenza.
Todos piden al Gobierno de España que se preocupe de Ceuta a pesar de que de lo único por lo que tienen que preocuparse los católicos ceutíes es de los musulmanes marroquíes. Bueno sí, y de un personaje como Pedro Sánchez ¡Cuándo nos libraremos de él- empeñado en destruir España y, antes que a España, la fe cristiana!
Por eso resulta tan estúpida, la actitud de la jerarquía episcopal española respecto a la invasión de Ceuta.
Lo de Ceuta no es una crisis migratoria, es una guerra, y todas las guerras son guerras de religión. Y la mejor dormidera del espíritu es el sincretismo
Señores: lo de Ceuta no es una crisis migratoria, es una guerra, y todas las guerras son guerras de religión. Y la mejor dormidera del espíritu, de cara a tiempos de guerra, es el sincretismo. Porque en materia de fe, ya se sabe que todos somos iguales pero algunos somos más iguales que otros, pero la igualdad no puede abjurar de la verdad. Y los cristianos creemos en el único Dios verdadero: Cristo.
Pero que los ceutíes nos estén pidiendo ayuda y ni les ayudemos... Hay que militarizar, ya mismo, Ceuta y Melilla, y convertir las plazas africanas en las dos columnas de Hércules en la puerta del Mediterráneo, que es también la puerta del Atlántico, en lo que España debería estar forjando desde ya mismo: el eje Canarias-Ceuta/Melilla-Baleares.