Como recogió ayer Hispanidad, agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil efectuaron un registro en el Ayuntamiento de Soria, por orden de un juzgado (la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Soria, Plaza número 3).
La Subdelegación del Gobierno informó de que el registro estaría relacionado con el «Área de Comercio del Ayuntamiento».
Lo que ha trascendido es que los presuntos delitos que se investigan en este caso son nada menos que tráfico de influencias, prevaricación administrativa, negociaciones y actividades prohibidas a funcionarios públicos, falsedad documental, blanqueo de capitales y organización criminal.
Al término del registro, la Guardia Civil detuvo a la concejala de Turismo y Medio Ambiente, Yolanda Santos y a su marido.
Asimismo, los agentes de la Benemérita detuvieron a Marta Viu Cuerda, actual jefa de sección en la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina en el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que dirige la vicepresidenta tercera Sara Aagesen, informa The Objective.
También fueron detenidas las empresarias Ángela Blázquez Casado y Araceli Soler Garijo.
El mismo medio añade que la concejal del PSOE Yolanda Santos, Viu, Blázquez y Soler tienen en común haber estado vinculadas en los últimos veinte años a la empresa Biosfera Soria SL, una sociedad creada en 2007, dedicada al asesoramiento medioambiental y a organizar actividades campestres para niños.
En este momento, el Ayuntamiento de Soria está gobernado por Javier Antón Cacho, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). El equipo de gobierno municipal sigue siendo socialista, con mayoría absoluta en el consistorio.
Cabe recordar que el socialista Carlos Martínez fue alcalde de la capital soriana desde 2007 hasta el pasado mes de abril, cuando se presentó como el candidato del PSOE en las elecciones autonómicas de Castilla y León (que perdió frente al PP, por cierto).
Este mismo Carlos Martínez se mofó de los católicos dando bendiciones, con una escobilla de wc, en un vehículo que emulaba el Papamóvil, en una ‘performance’ de lo más ridícula.