Vladimir Putin ha recibido a agencias internacionales mientras Zelenski, por carta, pide una entrevista personal con él. Según Volodímir, ha escrito a Vladimir porque asegura que Estados Unidos está muy preocupado por Irán y no se ocupa de la paz en Ucrania.
No conviene mencionar la soga en casa del ahorcado Volodímir: el ucraniano parece olvidar que la ruptura entre Trump y el canciller alemán, Friedrich Merz, se debió a que este último aseguró, en público, allí donde no puede fallar el hombre público, que los iraníes estaban tomándole el pelo a Donald.
En todo caso, Putin ha respondido a Zelenski que si quiere verle, que se venga al Kremlin. A lo mejor debería hacerlo.
Ahora bien, más preocupante es el previo de la carta de Zelenski, cuando Putin advierte a Europa de que se ha convertido en objetivo legítimo de Rusia. Cuando asegura que no le importa que Ucrania entre en la Unión Europea, siempre que la UE no disponga de un ejército común para enseñarle los dientes a Rusia. Si no, invadirá Europa con misiles nucleares tácticos, con sus 'avellanos'.
Mientras, Trump, deja hacer en Ucrania y rompe con Europa, que le ha dejado tirado en el Pérsico. Conclusión: Europa debe armarse para plantarle cara a Rusia, dado que, por ahora, tanto Washington como Bruselas -bueno, esta última ni lo ha intentado- han fracasado en su intento de atraerse a Putin hacia Occidente.
Total, que el mundo no se aburre pero Europa está en peligro bélico y en peligro de degeneración moral interna. Esto segundo es más peligroso que lo primero... incluso.