Finalmente, el Rey de España, Felipe VI, con la excusa de acudir al encunetro del Mundial entre España y Uruguay, ha viajado a México para rendir pleitesía a la indigenista, Claudia Sheinbaum, ya saben la que durante su toma de posesión se lanzó a la danza del fuego, uno de las huellas del indigenismo satánico.
De ese indigenismo es de lo que libró a lo mexicanos, y a toda América, la evangelización española de América, que cambió los sacrificios humanos y el canibalismo indígena por el amor de Cristo al hombre.
Pues bien, el Sanchismo, con el dulce Albares como reclamo, ha forzado al Rey de España a hablar de abusos de la conquista, en una de las más lamentable intervenciones del monarca.
Majestad: es usted es cómplice de la resurrección de la Leyenda Negra, antiespañola, el embuste histórico más estúpido que vieron los siglos
En definitiva, el Rey de España ha aceptado la gran mentira de doña Claudia y don Pedro, para quien la espléndida labor española de civilización del salvajismo indígena americano, es un 'genocidio'.
Días atrás, el Rey de España despertaba de su letargo, y ante el guerracivilismo creciente en el país hablaba de "días un tanto oscuros"... pero luego se va a rendir pleitesía a la indigenista Claudia Sheinbaum.
Usted, Señor, es cómplice de la resurrección de la Leyenda Negra, antiespañola, el embuste histórico más estúpido que vieron los siglos.
Felipe VI también es responsable de estos 'tiempos oscuros', como eficaz colaborador del Sanchismo en la degradación moral de España y en el atentado contra la unidad del país. Usted Señor, permitió que formara gobierno antiespañol, en 2023
Sí, todo esto por presiones de Moncloa. Ahora bien, Felipe VI también es responsable de estos 'tiempos oscuros', como eficaz colaborador del Sanchismo en la degradación moral de España y en el atentado contra la unidad del país. Usted Señor, permitió que Pedro Sánchez, y entonces ya sabía de lo que hablábamos, formara en 2023 un gobierno inmoral y antiespañol. Y la norma dice que su primera obligación, Majestad, es velar por la unidad de España... sin ir más lejos, que podríamos ir.