El Papa León XIV ha dirigido un mensaje a los sacerdotes madrileños reunidos en Convivium, ya planteado como un elemento reductor del número de eucaristías, lo cual no sé si es bueno porque, oiga, la Iglesia vive de eucaristía. Algunas parroquias han dejado sin misa a los fieles porque había que acudir al Convivium. 

Pero a lo que estamos: León XIV les ha dicho a los sacerdotes madrileños que el sacerdote no se exhibe pero tampoco se esconde: les ha contado, de otra forma, las dos columnas de la Iglesia, según la reseña de San Juan Bosco: la Eucaristía y la Santa María. Su ministerio debe gira alrededor de esas dos columnas.

Por contra, ¿de qué les ha hablado Cobo, en el Convivium, a esos mismos sacerdotes? De sinodalidad. Yo todavía no sé lo que es la sinodalidad, pero no pierdo la esperanza.