A mediados de febrero, el periodista de Ok Diario Cake Minuesa dejó en la puerta de la casa de Ternera, ubicada en el municipio francés de Anglet, una pulsera de la Guardia Civil. Motivo por el cual el etarra amenazó a OK Diario con una denuncia, ya que, a su juicio, esa pulsera supone «una amenaza a su integridad física». El pitorreo no se hizo esperar: una pulsera debe de ser algo peligrosísimo. 

Ahora, ocurre algo parecido: el líder de EH Bildu -la coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista--, Arnaldo Otegi (condenado por participar en el secuestro de una persona y por pertenencia a organización terrorista) tuvo que declarar ante un juzgado de Vitoria tras denunciar EH Bildu haber recibido amenazas de muerte en un correo electrónico, en diciembre de 2025. El juzgado de Vitoria se ha hecho cargo de la investigación.