Cuando Hispanidad publicó que los disturbios de Chile tenían un objetivo, principal, no secundario, de profanar iglesias y sagrarios, nos llegaron enardecidas protestas de colectivocs chilenos donde aseguraban que se trataba de una invención. las revuelas violentas en Chile no eran más que una protesta contra el sistema "neoliberal" impuesto en Chile.

Muchos lerdos han picado sobre la causa última de la explosión de violencia en Chile. Ahí tienen el origen: en la calle 666, el número de Satán

Para entendernos y el cártel no es más que la penúltima constatación, Chile vive una Navidad cristófoba: un "Arderéis como en el 36", a lo hispanoamericano, disfrazado de reclamaciones sociales como la de que no suba el billete del metro, inicio de una revuelta perfectamente planificada y vendida al mundo como una sana protesta social contra el gobierno neoliberal de salvador Piñera. Pues bien, se trata de una grandísima mentira. Y como tal mentira, hay que oponerse a ella.

 

Se trata de alborotadores que sólo buscan un caldo de cultivo para dedicarse al vandalismo y provocar la profanación eucarística y la caída de gobiernos democráticos... y no piensen que lo segundo antes que lo primero. En Barcelona, tras conocerse la sentencia judicial, débil sentencia contra los líderes separatistas, se intentó lo mismo, pero nadie salvo Pedro Sánchez por al interés espurio de salvar su puesto, está dispuesto a creer que los indepes luchaban por la libertad. No cuela.

Los 'revolucionarios' chilenos no quieren justicia social: quieren profanar sagrarios

Muchos lerdos han picado sobre la causa última de la explosión de violencia en Chile.  Ahí tienen el origen: en la calle 666, el número de Satán. Quede claro: los 'revolucionarios' chilenos no quieren justicia social, quieren profanar sagrarios. 

Más claro y a guisa de conclusión: Chile es uno de los focos donde se ha iniciado la gran tribulación, la persecución cristófoba global -ojo global- contra la Iglesia. 

Chile es uno de los focos donde se ha iniciado la gran tribulación global: la persecución cristófoba contra la Iglesia católica en todo el mundo

No, no hay persecución anticlerical en Chile: ¡Noooooooooo!... y no hay peor sordo que el que no quiere oír.