Toyota Motor Corporation ha pisado el acelerador en este contexto de crisis mundial del automóvil… Y es que ha mejorado las previsiones para el conjunto de su ejercicio fiscal que cerrará el próximo marzo, gracias a los mayores ingresos y ventas obtenidos en sus nueve primeros meses (abril-diciembre), y el menor impacto de los aranceles de EEUU. Eso sí, las mejoras no han evitado una renovación de su cúpula con la que “busca agilizar la toma de decisiones de gestión ante los cambios en el entorno interno y externo”.

Todo ello ha sido aplaudido por los inversores, pues la cotización del fabricante automovilístico japonés ha subido un 2%. Y no hay que olvidar que acumula una revalorización del 30% en el último año y del 11% desde el pasado 1 de enero. A esto puede haber contribuido el hecho de que Toyota se ha reafirmado como líder mundial de ventas en 2025… por sexto año consecutivo, al haber vendido el récord de 11,32 millones de vehículos.

Vayamos a los resultados obtenidos entre abril y diciembre. El fabricante automovilístico japonés ha elevado su facturación por ventas un 6,8%, a 206.109 millones de euros. Sus ventas han ascendido a 7.3 millones de vehículos, un 4,3% más, destacando los crecimientos en Norteamérica (+12%) y Europa (+9,4%), frente al estancamiento en Japón (+0,1%).

Por su parte, el beneficio operativo ha bajado un 13%, a 17.316 millones. Y el beneficio neto ha caído un 26%, a 16.396 millones. Desde Toyota se ha explicado que, “a pesar del impacto continuo de los aranceles estadounidenses, la fuerte demanda respaldada por la competitividad de los productos ha llevado a un aumento de los volúmenes de ventas y logramos un alto nivel de ganancias debido a las revisiones de precios”. Además, ha logrado que menguara el impacto negativo de los aranceles de EEUU a través de reducciones de costes y esfuerzos de marketing. 

Ante los mayores ingresos y ventas, y el menor impacto de los aranceles, pese a las bajadas en beneficios, Toyota ha mejorado las previsiones de cara al conjunto de su presente ejercicio fiscal. Eso sí, a partir del 1 de abril, será efectiva la renovación de su cúpula. El economista Kenta Kon, actual jefe de operaciones y que trabaja en Toyota desde 1991, ascenderá a presidente y CEO, relevando al ingeniero Koji Sato, quien pasará a ser vicepresidente y director de industria (un cargo de nueva creación). Recuerden que Sato se hizo con la gestión del día a día en junio de 2023 y es ajeno a la familia fundadora. 

Recuerden que Sato se hizo con la gestión del día a día en junio de 2023 y es también ajeno a la familia fundadora: en aquel momento Akio Toyoda le cedió el testigo y recuerden que este último es bisnieto de Sakichi Toyoda, quien fue el fundador de Toyota Industries (fabricante de telares automáticos, carretillas elevadores, motores y componentes del que en 1937 se escindió la división automotriz como Toyota Motor) y nieto de Kiichiro Toyoda (hijo mayor del fundador y que fue el primer responsable de la división de motor).

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En paralelo, cabe referir que actualmente el fabricante automovilístico Toyota controla cerca del 43% de Toyota Industries, y está última tiene una participación del 9% del grupo automovilístico. Este último ha lanzado una OPA mejorada por Toyota Industries, pero se ha encontrado un pequeño problema: el fondo activista y que sí entra en la gestión, Elliott, el cual posee el 5% de Toyota Industries, quiere más dinero.