Telefónica continúa con su plan desinversor mientras ejecuta su estrategia ‘Transform & Grow’ (Transformar y crecer). Parece un contrasentido, pero no lo es, aunque por ahora hay más transformación que crecimiento. Habrá que confiar… y esperar.

Porque, de momento, lo único que vemos que avanza con paso firme es la salida del mercado hispanoamericano. Tras la venta de Chile por 1.215 millones, anunciada este martes, sólo quedan las filiales de México y Venezuela, donde dominan Carlos Slim y, hasta hace poco, la narco dictadura de Nicolás Maduro. Precisamente, Venezuela era el único mercado de la zona donde Telefónica, lejos de vender, se comprometió a invertir 500 millones de dólares en dos años. Ahora, todo está en el aire y siempre bajo la alargada sombra del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

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Vamos con Chile. Telefónica se la ha vendido a Millicom, cuyo máximo accionista es Xavier Niel, amigo de Macron, y al fondo NJJ Holding, por 1.215 millones de dólares (unos 1.030 millones de euros), más la deuda de 479 millones de euros. Los detalles del pago están en el hecho relevante remitido este martes a la CNMV (ver documento adjunto).

El asunto es que en 2008, Telefónica pagó 1.003 millones de dólares sólo por el 55,1% de las acciones que no controlaba, y en 2005 pagó 532 millones de dólares por la entonces filial chilena de la norteamericana BellSouth.

Ya sólo le quedan México y Venezuela. En total, la teleco española ha ingresado unos 3.122 millones de euros con las ventas de Argentina, Uruguay, Ecuador, Colombia, Perú y Chile, frente a los 4.730 millones que pagó a BellSouth por esas compañías, más Venezuela, Nicaragua, Panamá y Guatemala, en 2004.

En cualquier caso, no conviene perder de vista lo importante: cómo va a cumplir Telefónica el ‘Grow’ del plan estratégico.

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