Como les contamos días atrás, la Junta de Telefónica fue la más tranquila en años, a pesar de las pérdidas milmillonarias de 2025, del fiasco del nuevo Plan Estratégico y del desplome de la acción. Estamos ante la nueva Telefónica ‘woke’ de Marc Murtra en la que sobran las corbatas… y los zapatos. Ahora se lleva traje con playeras.
Tranquilidad, incluso, a pesar de la campaña previa desatada contra el anterior presidente, José María Álvarez-Pallete y el exCEO, Ángel Vilá. Según la nueva cúpula, liderada por Javier de Paz y Marc Murtra, lo hicieron casi todo mal y además cobraron demasiada indemnización. Por cierto, la misma a la que tiene derecho el actual consejero delegado, Emilio Gayo. Pero en su caso es correcta. ¿Comprenden?
Pues bien, al parecer, la campaña contra Pallete y Vilá no tuvo el éxito esperado, ya que el 65,3% de los votos aprobaron sus remuneraciones, frente al 18,7% en contra y el 15,9% de abstenciones.
Son muchos votos en contra, sí, pero no conviene pasar por alto que la SEPI controla el 10% del capital y no sería lógico que votara a favor de las remuneraciones después de la campaña desatada. Además, los saudíes de STC poseen otro 10% y el BBVA sigue manteniendo un 5%. En otras palabras, ni siquiera el núcleo duro de Telefónica apoyó la campaña de desprestigio contra los exdirectivos. Y sí, la SEPI, o sea el Gobierno, se suele abstener en este tipo de votaciones, pero no siempre. Por ejemplo, el FROB, o sea el Gobierno, ha votado cosas distintas en Caixabank.
En cualquier caso, lo más significativo es que el 65,3%, sobre un quórum del 65,7%, respaldó las remuneraciones de Pallete y Vilá.