Siento curiosidad por saber qué hará el 1 de septiembre, Marc Murtra cuando se siente en su despacho del Distrito C, tras las vacaciones de verano. Y entre todas esas dudas, la principal es ésta: ¿va a hacer algo o va a dejar que pase el tiempo, cobrando más de 6 millones de euros al año, ahora que sabe que en cuanto el PP llega al poder no le mantendrá en el cargo? En todo caso, ¿acaso sabe lo que hay que hacer?
Veamos: en el último año, el Ibex 35 ha subido un 32%, mientras Telefónica perdía un 13,65%. Una constante, por otro lado, durante la etapa Murtra.
En año y medio, el balance de Murtra es este: la calidad en el servicio en declive. Este verano está siendo un verdadero desastre en lo que respecta al mantenimiento del servicio en la operadora.
Más: deuda al alza, con peligro cierto de reducción del rating, y jibarización de la compañía, vendida, encima, como todo un éxito de gestión, aunque en mi barrio lo llaman malvender.
El presidente de la operadora ya sabe que el PP no cuenta con él. En cuanto Feijóo llegue al poder estará en la puerta de salida. Mientras tanto, sigue cobrando 6,7 millones de euros al año... o más
Dos de los cuatro países 'core' (España, Brasil, Reino Unido y Alemania) están al borde del abismo. Hablo de Reino Unido y Alemania. España sobrevive pero gracias a reducir precios, jugando a 'low cost' y poniendo en solfa una imagen corporativa de calidad y precios medios-altos que ha costado forjar durante lustros.
Brasil sigue pendiente del tipo de cambio y de que Lula da Silva renueve -mejor que no renueve- en Brasil. Y de la cotización del real, aunque hay que reconocer que, ahora mismo, Brasil es la pieza más fuerte del Grupo.
El 1 de septiembre Marc Murtra cuando se siente en su despacho: ¿sabrá qué hacer o simplemente se conformará con dejar que pase el tiempo hasta las próximas elecciones?
Desde luego, el Consejo de Administración no le va a ayudar... porque sus miembros viven pendientes de lo mismo que él aunque por otras razones. Es decir, de cuándo se terminará la etapa Murtra.
¿Y el Consejo de Administración? En la misma línea que Murtra aunque por otras razones: no moverán un dedo hasta su sustitución
Y todavía tiene uno que escuchar y leer que Telefónica va de cine... Pero vamos a ver, ¿cuánto se gasta esta compañía en satisfacer a algunos medios para que mientan o simplemente callen?
Eso sí, estoy dispuesto a creerme la excusa de que Murtra sólo emplea en determinados ambientes: la culpa del desastre de la operadora no es suya, sino de Pedro Sánchez, el hombre que le colocó. Porque sí es cierto que, desde el primer día en el que entró, mientras Sánchez miraba hacia otro lado, los zapateristas Javier de Paz y Emilio Gayo, ya le impusieron unas condiciones draconianas. Mejor, le impusieron una sola pero definitiva: aquí tú no mandas, Marc, basta con que hagas el papel de vocero de la empresa y vendas ciberseguridad y esas tontunas.
Hay cosas que marchan bien en la operadora, pero aún no sabemos cuáles.