Shein tampoco ha convencido en su debut bursátil en el parqué de Hong Kong, pues su cotización ha caído un 10%. Claro que el territorio chino está satisfecho porque le beneficia dicho estreno, al ayudarle a mantenerse como centro financiero mundial tras la desaceleración que tuvo en 2023.

Recuerden que la cadena minorista china de moda rápida ya vio reducirse su valoración un 73% respecto a la que tenía en 2022 ante su tercer intento -y el definitivo- de estrenarse en el parqué. De hecho, su salida a bolsa llega con años de retraso y tras no haberlo podido hacer en Nueva York y Londres, incluso llegó a trasladar su sede a Singapur en 2021 para ver si así lo tenía más fácil, pero al ver que no, decidió volver a asumir sus raíces chinas (fue fundada en 2012 por Chris Xu, en la provincia meridional de Guangdong) y apostar por el debut en el parqué de Hong Kong.

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A la fuerte caída en la valoración de Shein y a la compensación a algunos inversores estratégicos por dichas pérdidas, se suma un momento complicado en el negocio ante el fin de las exenciones de aranceles a paquetes de bajo valor procedentes de China en EEUU y Europa. El punto y final de dichas exenciones ya está lastrando sus ventas y aún podría afectarle más porque Shein lo repercutirá en sus clientes y eso se traducirá en subidas de precios, acabando con uno de sus principales atractivos. Además, está notando los mayores costes de transporte y logísticos debido a la guerra de Irán, y en la Unión Europea ha sido objeto de una investigación por productos ilegales, entre ellos, supuestos materiales de abuso infantil.

“La salida a bolsa de Shein en Hong Kong marca un nuevo punto de partida”, ha señalado su director financiero, Leigh Gui. Sin embargo, su cotización debutó con una caída del 10% y no le sucedió como a Nvidia ante sus últimos resultados (que en un principio fueron recibidos con fuerte caída en la cotización por parte de los inversores, pero después el descenso se suavizó).

Hace unos meses, Shein compró la marca de ropa sostenible estadounidense Everlane y algunos analistas consideran que no encaja del todo con su modelo de negocio (hasta ahora centrado en moda rápida y a un precio barato). Asimismo, ahora debe lidiar con los aranceles a los paquetes de bajo valor en EEUU y Europa, y con el impulso de la Inteligencia Artificial (IA) que está llegando a todos los sectores.