Shein saldrá a bolsa el próximo 1 de septiembre, a la tercera va la vencida, tras los intentos frustrados de hacerlo en Nueva York y Londres. Pero el debut no será de cualquier forma: en Hong Kong y con una valoración un 73% inferior a la de 2022... y compensando por ello a inversores estratégicos.

La cadena minorista china que está especializada en moda rápida saldrá al mercado. Eso sí, no lo hará como esperaba hace un tiempo. El precio fijado de su debut se ha situado en 48,56 dólares hongkoneses (6,19 dólares, unos 5,35 euros), lo que supone una captación de 1.740 millones de dólares (unos 1.500 millones de euros). De esta forma, su capitalización se sitúa en torno a 26.000 millones de dólares (unos 22.400 millones de euros), algo por encima de la cadena sueca H&M (22.257 millones de euros) y muy lejos del líder mundial del textil, el grupo español Inditex (181.260 millones de euros). Además, esos 26.000 millones quedan a mucha distancia de los 98.200 millones de valoración que alcanzó en 2022 en una ronda de financiación.

Shein deberá compensar a inversores estratégicos por la pérdida de valoración, en concreto, con unos pagos de hasta 3.500 millones de dólares (unos 3.017 millones de euros), casi el doble de lo recaudado. Entre esos inversores están las firmas de inversión estadounidenses General Atlantic y Tiger Capital, así como las tecnológicas chinas Boyu y Tencent, que han asegurado que cubrirán cerca del 22% de la oferta.

Sin embargo, el debut bursátil de Shein no llega en un buen momento en EEUU y en Europa por el fin de las exenciones de aranceles a paquetes de bajo valor, algo que también afecta a la minorista china low cost Temu. Unas exenciones que ya están afectando a las ventas y que Shein repercutirá en sus consumidores, lo que no será un aliciente para aumentar dichas ventas.