Cuando el pasado viernes el ahora expedientado juez Juan Carlos Peinado, a quien vuelvo a felicitar por su valentía, decidió llevar a juicio a Begoña Gómez, el Sanchismo mostró su verdadero y pétreo rostro: Sánchez dejó que sus ministros insultaran al juez mientras él nos regalaba un meme, perdón, un mensaje digital, para que nos hidratemos y nos demos muchas cremas en verano. El detalle tiene enjundia, porque supone que Pedro Sánchez está dispuesto a aguantar carros y carretas, rodeado de corrupción y aunque le condenaran... ¡a él mismo! Yo no dimito, yo sigo.
En todo caso, el fin de la instrucción del juez Peinado sienta en el banquillo al consejero del Santander, Juan Carlos Barrabés. Pues bien, Ana Botín no moverá un dedo para que se vaya. El Santander mantendrá a Barrabés como consejero del Grupo y si resulta condenado... pues ya veremos.
Por ahora, en el caso Barrabés, el Santander se aferra al delicuescente mandato del BCE, que incluso admite la idoneidad de consejeros, no ya imputados, sino incluso condenados... según depende
No se confundan. Como el resto del IBEX, Ana Botín anhela la caída del este desastre nacional llamado Pedro Sánchez, pero no está dispuesta a ejercer de verdugo... porque en la España de hoy cualquier cosa es posible, incluido que Sánchez se perpetúe como dictador sin perder el título de apóstol de la democracia y el progresismo.
En serio. No olviden esta variable: los empresarios más poderosos de España le tienen miedo a Sánchez. Saben que es capaz de cualquier cosa, de todo, y no se atreven a enfrentarse a él. Quien se ha atrevido a hacerlo, lo ha hecho poniendo tierra por medio, como es el caso de Rafael del Pino. Saben que Sánchez ni atiende a la ley ni tiene límite moral alguno.
Los empresarios más poderosos de España le tienen miedo a Sánchez. Saben que es capaz de todo, y no se atreven a enfrentarse a él. Saben, sobre todo, que Sánchez ni atiende a la ley ni tiene límite moral alguno
Por ahora, en el caso Barrabés, el Santander se aferra al delicuescente mandato del BCE, que incluso admite la idoneidad de consejeros, no ya imputados, sino incluso condenados... según depende.
¿Es esto bueno para la reputación corporativa del banco? No, desde luego, pero, de igual forma que cuando ya estaba siendo investigado, Botín elevó a Barrabés de consejero de Santander España a consejero de todo el Grupo Santander. Ahora se cuidará muy mucho de cesar al amigo de Begoña Gómez antes de la caída de Sánchez.