Dentro de la jaula de grillos política en que está sumida el país, con el expresidente Rodriguez Zapatero saliendo de la Audiencia Nacional y con la fiscalía -sí, el mismísimo fiscal- pidiendo la retirada del pasaporte, es decir, una presunción de que podría fugarse, como un Bettino Craxi cualquiera, en el mismo momento en que crujen las estructuras y tal parece que todo el edificio institucional empieza a resquebrajarse, lo más sorprendente, lo más curioso, lo más asombroso,... es que TelePedro sigue adelante.

Y a tres bandas, nada menos: Movistar+ (Telefónica), Siete TV y. atención, PRISA.

De adelante hacia atrás: la PRISA presidida por Joseph Oughourlian no querrá saber nada y de hecho, el franco-armenio expulsó a José Miguel Contreras y neutralizó al grupo Global Alconaba, que lidera Andrés Varela Entrecanales.

El problema de la actual PRISA es que se sabe que Oughourlian, que la preside, en nombre de Amber Capital, sólo es el testaferro de un grupo que estaba detrás de él, un secreto que César Alierta, se llevó a la tumba. 

Segundo socio: Siete TV, del jetas de José Miguel Contreras, que aporta una licencia... la que le ha concedido su amigo, Pedro Sánchez. 

Contreras, además, es un productor de TV que necesita un canal para colocar sus productos, que no son precisamente primerísima calidad. 

Y luego está el amigo de ZP, es decir, Javier de Paz, presidente de Movistar+ y que manda en Telefónica más que un mariscal. Será Telefónica la que aporte el capital, siguiendo la máxima del precitado De Paz de que esta compañía tiene mucha caja. La caja de una compañía privada... a mayor gloria, no de sus accionistas, sino de un político que no ha puesto un euro, llamado Pedro Sánchez. 

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España está al borde del colapso político pero es igual: lo importante es que TelePedro emita cuanto antes, un nuevo canal de TV, mitad en abierto, mitad en cerrado... a mayor gloria de don Pedro.

¿Y si Sánchez cae? Por ahora continúa el expolio en la operadora, hasta que aguante Tele-Pedro, mientras, ya se habrá gastado un pasta de todos para poner el nuevo canal en marcha. La licencia concesional ya es nuestra y la inversión inicial ya ha sido cubierta.

Como dice uno de sus promotores: "Sí, RTVE es la Tele del Gobierno, pero cuando caiga este Gobierno será la tele del siguiente gobierno". Con ello quiere decir que se necesita una tele privada... que sea del Gobierno. 

¿Comprenden?