La de este viernes no será la última rueda de prensa de César González-Bueno como CEO del Sabadell, porque seguirá ejerciendo en dicho cargo hasta la Junta de Accionistas. Los resultados del primer trimestre también los presentará él.
La salida de González-Bueno marcó la cita, como se pueden imaginar. ¿Por qué el artífice de este nuevo Sabadell y que guió a la entidad para vencer la OPA lanzada por el BBVA se marcha justo ahora y en medio de la ejecución del Plan Estratégico que él mismo elaboró?
“Me voy porque creo que es el momento”. “La decisión ha sido por sorpresa y ese era el objetivo. Las decisiones que se producen de forma dilatada crean periodos de vacío en las organizaciones que impiden que se desarrollen al ritmo que requieren”, afirmó. Ahora bien, como hemos dicho antes, su salida no se producirá hasta después de la Junta de Accionistas, es decir, se dilatará todavía unos meses.
Según González-Bueno, la iniciativa fue suya y se lo comunicó al presidente, Josep Oliu. Entre los dos llegaron a la conclusión de que el mejor situado para relevarle en el puesto es Marc Armengol, actualmente consejero delegado de la filial británica TSB, cuya venta al Santander se hará efectiva durante el mes de abril.
La salida de González-Bueno tiene que ver, sin embargo, con lo que les contamos ayer en Hispanidad. Tras fracasar la OPA del BBVA, Oliu buscará ahora al Santander de Ana Botín para jubilarse por todo lo alto, con una operación corporativa histórica y que le permita culminar su carrera de banquero como vicepresidente del primer banco español y uno de los más grandes de Europa. En definitiva, Oliu echó a Jaume Guardiola y ahora despide a César González-Bueno. Cuidado, porque el mercado a lo mejor no le acepta una tercera. ¿Seguro que la caída de este viernes en bolsa no tiene que ver con la salida del CEO?
Precisamente, en esta línea, González-Bueno apuntó que actualmente en España no hay apetito por fusionarse porque a todos los bancos le va bien, pero que en un futuro, a largo plazo, sí habrá operaciones corporativas en las que el Sabadell tendrá un papel consolidador. A lo mejor el factor sorpresa es que no sean a tan largo plazo.
En cuanto a los resultados del banco en 2025 fueron discretos. Aunque el impacto de la OPA fue marginal, lo cierto es que durante los últimos meses, tras la victoria sobre el BBVA, el banco fue un poco al tran-tran, hasta que superó la resaca y volvió a estar al cien por cien.
El caso es que los ingresos típicos bancarios se redujeron un 2,5%, hasta los 6.221 millones de euros, debido a la caída del 3,7% del margen de intereses, que se quedó en los 4.837 millones. Las comisiones aumentaron un 2%, hasta los 1.384 millones. Todo eso con TSB, porque sin la filial los descensos son más pronunciados.
El margen bruto cayó ligeramente, un 0,8%, hasta los 6.284 millones, mientras que el margen antes de dotaciones se redujo un 2,1%, hasta los 3.184 millones. El resultado bruto, antes de impuestos, fue de 2.601 millones, un 3,5% superior al de 2024 gracias, principalmente, a las menores dotaciones. El beneficio neto fue de 1.775 millones de euros, un 2,8% inferior al del año anterior.
El nuevo consejero delegado, Marc Armengol, tiene trabajo por delante.