Me gustan los informes económicos de FEDEA, sobre todo desde que rechazaron el socialismo y asumieron el sentido común. Pero no he podido por menos de sonreír al leer que, en su último informe, este instituto de estudios económicos asegura que el retraso en la edad de jubilación aumenta la mortalidad.
No he leído el informe directamente y a lo mejor es un error del periódico que lo ha cronificado pero esa conclusión me recuerda aquel viejo dicho obrero de "si el trabajo es salud, viva la tuberculosis". También me evoca a la habitual interpretación del trabajo como un castigo bíblico, cuando el castigo por el pecado original no fue el trabajo sino el cansancio que provoca.
Hombre es cierto que el retardo drástico, que no evolutivo, que es el que practica el Gobierno para engañarnos a todos, puede afectar a algunos trabajos manuales o de riesgo. Ahora bien, que me digan que un profesor, o un médico, o un periodista, no puede retrasar su jubilación hasta los 70 (yo creo que incluso hasta los 75), pues hombre...
Además, por el lado de los ingresos, se hace necesario reducir las cotizaciones sociales... si es que queremos afrontar el principal problema -el segundo es las pensiones- de la economía española: el desempleo y los bajos salarios
Cuando vuelva de La Mareta, o quizás antes, que el Internet funciona en agosto, Pedro Sánchez tendrá una alternativa: o bien convocar elecciones, porque esto no aguanta, o bien mantenerse pero a costa de afrontar las reformas que lleva retrasando desde hace ocho años -las pensiones- o de modificar aquellas otras, en las que ha caminado en dirección opuesta a la sensatez: por ejemplo, la reforma laboral de Yolanda Díaz, que no ha creado empleo, todo lo contrario, aunque sí ha aumentado los contratos de trabajo. Lo que no puede hacer Moncloa, de ningún modo, es alargar la agonía del sistema publico de pensiones.
Conociendo a Sánchez lo más probable es que ni convoque elecciones ni reforme las pensiones. Lo cierto es que a este tipo España le importa un bledo: cada día que pasa en Moncloa es una victoria, no hay más.
Ahora bien, como las cuentas no salen se ve obligado a parchear. Ejemplo, lo previsto es que, en lugar de retrasar la edad de jubilación, que resulta impopular, continuará exigiendo más cotizaciones a cambio de una misma pensión.
Por ejemplo, a partir del 1 de enero de 2027, la sinpar ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, agudizará el sistema de que, para cobrar el 100 por 100 de la pensión, haya que cotizar más. Sobre todo la empresa, claro, que aporta directamente, sin pasar por nómina, el 80% de la cotizaciones sociales de cada uno de sus trabajadores, ¿Por qué se creen que el pequeño empresario recurre tanto a la economía sumergida o a cotizar por cuatro horas cuando se trabajan ocho?
El aparato de propaganda del PSOE insiste en el reparto de la miseria: Sánchez amenaza a los ricos con congelar la pensión máxima. Con eso podría ahorrar 1.500 millones de euros, es decir, la décima parte de una de las catorce pagas de jubilación anuales. ¡Este chico es genial!
Para entendernos, ya no se necesita una medida para mantener las pensiones contributivas hacen falta todas: retrasar la edad de jubilación, reducir el Estado del Bienestar e incentivar la natalidad con el salario maternal.
Sí, reducir el Estado del Bienestar, y sus dos mayores elementos, después del pago de pensiones y del pago de la deuda pública, que son la sanidad y la educación, porque lo que no podemos seguir haciendo es pagar las jubilaciones con deuda. Es como si un ama de casa pidiera un crédito al banco para dar de comer a sus hijos: estaría en la ruina creciente.
En segundo lugar, abordando la cuestión de fondo, hay que incentivar la natalidad, que está bajo mínimos en España, porque los inmigrantes de hoy no pueden pagar las pensiones de los españoles de ayer. Necesitamos hijos y se lo hemos puesto tan difícil a los jóvenes par tener hijos que resulta imprescindible implantar el salario maternal, o que cada pareja cobre un 50% del Salario mínimo (SMI) por cada hijo a cargo... y no los miserables 100 euros mensuales que cobra ahora y sólo hasta los tres años.
El salario maternal hay que pagarlo hasta que los hijos se independicen, como ocurre en alemania y en otros países europeos.
Encima, por el lado de los ingresos, se hace necesario reducir las cotizaciones sociales si queremos afrontar el principal problema -el segundo es las pensiones- de la economía española: el desempleo y los bajos salarios.
Curiosidad: el aparato de propaganda del PSOE insiste en el reparto de la miseria. Sánchez amenaza a los ricos con congelar la pensión máxima. Con eso podría ahorrar 1.500 millones de euros, es decir, menso de la décima parte de una de las catorce pagas de jubilación anuales. ¡Este chico es el más genial de los demagogos!