Decíamos que Pastas Gallo estaba en venta y ahora se sabe que este proceso será por partes. Su propietario, el fondo ProA Capital quiere sacar más dinero de lo que le costó su compra en 2019... y empezará con la desinversión en el negocio de pasta seca, y quizá, más adelante, cuando alcance la rentabilidad esperada, hará lo mismo en el de caldos y platos preparados.
El grupo alimentario que fundó la familia Espona celebra su 80 aniversario con el cartel de ‘Se vende’, algo que ya le sucedió con su 70º cumpleaños en 2016, pero en aquel momento las disputas familiares retrasaron el proceso hasta 2019, cuando ProA se hizo con el control por 227 millones. Se trata de un fondo de capital riesgo que tiene como socio director y miembro del equipo fundador a Fernando Ortiz, marido de Alicia Alcocer Koplowitz y, por tanto, yerno de Esther Koplowitz y de Alberto Alcocer.
Ahora ProA parece que da por cumplido su horizonte de inversión de unos cinco años en las compañías, al menos, en el negocio de pasta seca de Pastas Gallo. Por ello, se ha encargado el proceso a EY, valorando el grupo en 300 millones de euros, según avanza El Confidencial, aprovechando el interés del grupo portugués Cerealis. Eso sí, parece que ProA habría rebajado algo su ambición porque hace dos meses barajaba pedir más de 400 millones, según informó Cinco Días.
Pastas Gallo no es cualquier cosa en España, sino el líder en pasta seca, con una cuota de mercado del 30-35%; seguido del grupo italiano Barilla (10-15% de cuota y líder mundial); del español Ebro Foods (cuota inferior al 5% porque hoy se centra en pasta fresca y premium, y vendió la seca de la marca Panzani al fondo CVC en 2021). Eso sí, la cuota de las marcas de distribución (o sea, de las marcas blancas) asciende a más del 50%. El negocio de pasta seca ha despertado el interés de los inversores, como se vio con la venta del negocio de pasta de Cerealto (antes Siro) -que tenía como principal cliente a Mercadona al fabricar la que vende bajo la marca blanca Hacendado) al grupo portugués Cerealis... y ahora a este último también le atrae Pastas Gallo. Además, CVC quiere seguir con sus desinversiones parciales y totales, como ya ha hecho en Tendam Brands (Cortefiel) y Naturgy, y ahora busca hacerlo en Deoleo y está valorando dar también el paso en el negocio de pasta seca que compró a Ebro Foods por unos 550 millones hace cinco años.
Al hilo del 80 aniversario de Pastas Gallo, conviene recordar que su origen está en 1946, cuando José Espona Bañarés se hizo con una fábrica de harinas en Rubí (Barcelona). Él fue innovador, pues abrió el camino del trigo duro en España entre los fabricantes de pasta, que hasta entonces sólo trabajaban el blando. A partir de ahí, fue aumentando su negocio con otros segmentos: pasta fresca, integral, sin gluten y a base de legumbres; salsas; platos preparados; ñoquis; etc. En 1997 falleció el fundador y la empresa pasó a estar controlada por su esposa, Pilar Massana, y sus seis hijos: Pedro Antonio, José María, Fernando, Pilar, Silvia y Carlos. La matriarca era la principal opositora a vender la compañía, pero falleció en 2011, y meses después, José María vendió sus acciones a sus hermanos, que pasaron a controlar participaciones del 20%.
En la última década, Pastas Gallo ha tenido que afrontar una fuerte competencia, el auge de las marcas blancas, la caída del consumo y mayores costes. Por si esto no bastara, empezaron a surgir disputas familiares y así se puso en venta en 2016, año de su 70º aniversario, y hasta recibió una oferta de Ebro Foods, pero los líos de la familia provocaron que se retirara. Finalmente, en 2019, se cerró su venta a ProA Capital, que ahora busca dar el pase al negocio de pasta, que aporta el 90% del beneficio operativo, y más adelante, probablemente, al de caldos y platos preparados.
Es cierto que ahora ProA no tiene demasiada prisa en salir, pero también quiere aprovechar el interés de Cerealis. Este grupo portugués se hizo con el negocio de pasta de Cerealto el pasado febrero, manteniendo la planta de Venta de Baños (Palencia), los empleos y las condiciones laborales de los trabajadores. Cerealis tiene sus orígenes en 1919 y hoy es uno de los grupos industriales y comerciales más grandes de Portugal en el sector agroalimentario, con una fuerte presencia tanto en Portugal como a nivel internacional, que se centra en productos derivados del procesamiento de cereales. De hecho, es líder en pasta y harinas industriales, a lo que suma harinas culinarias, galletas, cereales para el desayuno y barritas de cereales. En total, tiene 11 marcas comerciales (Nacional, Milaneza y Napolitana, entre otras), más de 130 productos y emplea a más de 760 personas.
En cualquier caso, como ya comentamos, no se prevé que Ebro Foods entre en la puja por Pastas Gallo. En el encuentro posterior a la última Junta de Accionistas, su presidente ejecutivo, Antonio Hernández Callejas, avanzó que están “estudiando alguna operación corporativa”, en concreto una en EEUU en el negocio de arroz y otra en Italia en ingredientes, al tiempo que lanzarán nuevos productos frescos y, tras los exitosos ñoquis, apostarán por la pasta rellena en sartén.